7 Ensayos 90 años

116 Sara Beatriz Guardia de crear un Perú nuevo dentro de un mundo nuevo”. En octubre de l928 aparece el quincenario “Labor” y se publican los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruna, libro más lúcido y certero de análisis de la realidad nacional, como lo quería el Amauta el mejor aporte “… a la crítica socialista de los problemas y la historia del Perú” en la perspectiva de lograr “… su declarada y enérgica ambición de concurrir a la creación del Socialismo peruano”. Libro que como expresa Roberto Paris se ha constituido en el Evangelio del Socialismo peruano y como a"rma José Antonio Portuondo “..ahí resisten, en pié, esperando impugnador, los fundamentos de esos siete ensayos. Además en su casa de la calle Washington sostenía permanentes reuniones de capacitación de cuadros sindicales y políticos. En el campo de la praxis, Mariátegui en octubre de 1928 constituye formalmente el Partido Socialista Peruano ocupando el cargo de Secretario General cuyo objetivo era alcanzar el Gobierno para construir el Socialismo peruano; en mayo de 1929 se constituyó el Comité Organizador Pro-Central General de los trabajadores del Perú como órgano de lucha y defensa de la clase trabajadora. En junio de 1919 fue nombrado miembro del Consejo General de la Liga Anti-imperialista, impulsada por la Tercera Internacional. Es importante destacar que Mariátegui era ajeno a designios cupulares y vanguardistas, por ello mantenía contacto permanente con los trabajadores, para elevar su nivel de conciencia y contribuir a su organización y movilización. Vigencia de Mariategui Como queda demostrado la vigencia de José Carlos Mariátegui es incuestionable, porque la razón esencial de su vida y su obra sigue siendo un reto imperativo: la construcción del Socialismo en el Perú, en América Latina y en el mundo. En ese sentido, Mariátegui sigue siendo un paradigma de conducta política en la lucha por un ideal. Sus tesis fundamentales siguen plenamente vigentes como en el caso de la descentralización, al respecto recordemos que en su ensayo “Regionalismo y Centralismo” nos dice: “Uno de los vicios de nuestra organización política es, ciertamente, su centralismo. Nuestra organización necesita ser integramente revisada y transformada”, “Tienen plena razón las provincias cuando condenan el centralismo, sus métodos, sus instituciones… y la concentración de la administración en la capital de la República”. Hoy después de quince años de una aparente descentralización, comprobamos que Lima con sus autoridades centrales sólo pretenden una descentralización centralista y burocráticamente frenan el desarrollo descentralista provinciano a través de mecanismos de"nitorios como

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