300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

En las faldas del cerro Jerusalén se encuentran las colcas de Ocupi, un asentamiento prehispánico compuesto de edificios circulares comúnmente llamado colcas y que formaban parte de un conjunto de estructuras prehispánicas, en su mayoría preincaicas, distribuidas en las laderas y cimas de los cerros del Valle del Mantaro. Se sabe que pertenecían a la antigua división incaica de Lurín Wanka, junto con los sitios de Marivilca y Matahuasi. Matahuasi era parte del antiguo camino que conducía al convento de Ocopa, pasando por Huanchar y las colcas de Coto Coto, otro asentamiento prehispánico similar a Ocupi. También se cree que en la zona pudieron existir construcciones más antiguas, como una huaca ubicada al noreste, cerca de Quichuay. La cima del cerro Jerusalén está coronada por la emblemática cruz, y tiene una altura considerable de 350 metros. La diferencia de tamaño entre el convento de Santa Rosa de Ocopa y el cerro Jerusalén (figura 26) resalta la escala monumental del territorio alrededor. Por un lado, está la obra del hombre y por el otro lado está la inmensidad del territorio andino. Para tener una idea, la proporción entre ambos elementos monumentales convento-cerro es de aproximadamente de 1 a 11. La naturaleza y la arquitectura dialogan aquí en una impresionante armonía de magnitudes. Fotografía cenital de la parte más visible de las colcas de Ocupi. Nótese su forma circular agrupada. Archivo fotográfico de los autores. Figura 23 300 años. Convento de Santa Rosa de Ocopa 185

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