300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

El segundo lienzo es de gran tamaño (245 x 158 cm) y está ubicado en el segundo piso del claustro de la Portería, y por sus características se sugiere que fue pintado durante el siglo XVIII. En esta obra, la Virgen está acompañada de dos santas: la carmelita Santa Teresa y la dominica Santa Gertrudis. Las tres figuras están representadas con su respectiva iconografía. En el caso de laVirgen, está retratada de cuerpo entero sobre una nube, en la que destaca el rostro de tres querubines; así mismo, está adornada con una corona imperial y alrededor hay un halo de luz con nubes y querubines. Tiene los brazos extendidos, y de cada mano cuelga un escapulario carmelita. También lleva el escudo de la misma orden en el pecho. Santos En el segundo piso del claustro de la Portería se encuentra una serie de representaciones de diversos santos, entre fundadores, franciscanos y otros de diversas órdenes. La primera serie está compuesta por cinco lienzos de gran formato (179 x 115 cm. aprox.), en los que se representa a los santos fundadores de diversas órdenes. Los retratados son San Francisco de Paula, fundador de la orden de los Mínimos; San Juan de Dios, fundador de la orden hospitalaria de San Juan de Dios; San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús; San Pedro Nolasco, fundador de la orden de la Merced; y San Agustín de Hipona, cuyas enseñanzas inspiraron la fundación de la orden agustina. Se desconoce al autor de la serie. El padre Julián Heras sitúa la realización de las obras en el siglo XVIII por sus características formales, y propone que son copias tardías de otras pinturas, lo que sucedía a menudo en el arte virreinal, debido a la gran demanda de imágenes religiosas para adornar conventos y capillas. Las copias llegaban sobre todo a las ciudades más pequeñas y alejadas del virreinato. Los santos están representados de forma solemne junto con atributos particulares de su hagiografía. Por ejemplo, en el lienzo de San Francisco de Paula se observa un ángel arrodillado que sostiene un cartel con el lema “Charitas”, simbolizando la dedicación a la caridad y el amor al necesitado que pregonaba la orden de los Mínimos. Mientras que en el cuadro de San Agustín de Hipona, el santo está acompañado por una mitra y un báculo, representación de su cargo como obispo, y por el corazón inflamado y llameante en su mano, que simboliza su pasión y amor por Dios. En el caso del cuadro de San Juan de Dios, este está acompañado de una calavera y una granada. La primera simboliza la mortalidad y la fugacidad de la vida y, por ende, la necesidad de vivir una vida virtuosa y al servicio de Dios, mientras que la segunda simboliza la caridad y la misericordia, virtudes que el santo practicó en su ministerio. De esta manera, es característico en la representación de los santos retratarlos con iconografía relacionada con sus vidas y doctrinas. Estos atributos eran conocidos por los pintores locales a través de pinturas, imágenes en libros y sobre todo por las estampas que circulaban y servían de modelo para muchas de sus composiciones. 155

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