300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

Pintura virreinal Serie de Santa Rosa de Lima La presente serie consta de doce lienzos de formato mediano (51 x 66 cm aprox.), ubicados en las paredes laterales de la capilla de la Misericordia del convento. Las obras narran la vida de Isabel Flores de Oliva desde su nacimiento hasta su entierro, incluyendo episodios místicos como el desposorio con el niño Jesús y el enfrentamiento con el demonio. Se desconoce al autor de esta serie. Sin embargo, el padre franciscano Julián Heras, quien fue bibliotecario del convento de Ocopa, situó la realización de las piezas en el siglo XVII, atribuyéndole, así mismo, una marcada influencia española, en específico de la Escuela Sevillana de Murillo. Las representaciones de la terciaria dominica son abundantes en la América virreinal por la importancia de su figura en la sociedad de la época. Su vida inspiraba un modelo de santidad basado en la oración, el ayuno y el servicio a los demás. Incluso el convento de Santa Rosa de Ocopa es bautizado con ese nombre por ubicarse cerca de una capilla dedicada a la santa. Santa Rosa de Lima fue la primera santa de América y del Perú, canonizada en 1671 por el papa Clemente X. Fue una figura importante para el desarrollo de la identidad religiosa y espiritual de América Latina. Su canonización significó un triunfo para las políticas evangelizadoras en el virreinato, no solo de la Iglesia católica si no también de la misma Corona. El fervor religioso por su figura traspasó las fronteras y llegó a España, donde en diversas ciudades arraigó su culto como en Granada y Sevilla. 147 Foto: Javier Ninanya C.

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