Nació en Cubillo del Campo, Burgos, España, el 8 de mayo de 1935. A los 12 años, en 1947, influenciado por el padre Guillermo Manero —misionero franciscano que conocía el Perú—, ingresó al Seminario de Anguciana, en Logroño. Un año después, en 1948, con solo 13 años, viajó al Perú para cursar los cuatro primeros años del bachillerato en el Colegio Seráfico de los padres franciscanos, en el Callao. En 1952 ingresó al convento de los Descalzos, en Lima, donde realizó satisfactoriamente el año de noviciado y concluyó el quinto año de bachillerato. Luego, viajó por primera vez al convento de Ocopa, donde cursó estudios de Filosofía y Teología. Completada su formación, fue ordenado sacerdote en 1961. Fue precisamente en Ocopa donde, paralelamente a sus estudios, comenzó su larga y fructífera relación con la ya afamada biblioteca del convento. Allí se compenetró con los libros y documentos, y descubrió la impresionante historia de los misioneros que lo precedieron. En 1961, convencido de su inclinación por la biblioteca y sus quehaceres, y con el asentimiento de sus superiores, decide estudiar la carrera bibliotecaria en la Biblioteca Nacional de Lima. En las aulas de la Escuela de Bibliotecarios se hace patente su vocación, y, pensando en la biblioteca de Ocopa, decide reformar el sistema de clasificación en lo que atañe a religión, proyecto con el que se gradúa en la Escuela de Bibliotecarios en 1964. Semblanza de un bibliotecario brillante Con los conocimientos y la experiencia adquiridos en la Escuela de Bibliotecarios y en la Biblioteca Nacional, a su retorno a Ocopa, Julián Heras acomete una de las empresas más desafiantes para un profesional: procesar técnicamente los más de 20.000 libros de la biblioteca del convento, utilizando el sistema de clasificación decimal Dewey y las normas de catalogación vigentes de la época. He aquí uno de los aportes más importantes del P. Heras, no solo a la biblioteca de su comunidad religiosa, si no también a la bibliotecología en general. Sus propuestas fueron validadas por la Biblioteca Nacional del Perú. Años más tarde, otras bibliotecas de su congregación también se beneficiaron del conocimiento y la experiencia profesional del P. Heras, entre ellas la Biblioteca de los Descalzos de Lima. Esta es apenas una breve reseña de la brillante trayectoria profesional del P. Heras, centrada únicamente en su labor bibliotecaria, ya que, en otros campos, como la historia, su producción intelectual es igualmente vasta y ha sido merecedora de innumerables reconocimientos. Tras varios años de enfermedad, consecuencia de los males propios de la edad, Julián Heras partió a la presencia del Señor el 5 de febrero de 2015, dejando un enorme legado a la comunidad franciscana, a la historiografía y a la bibliotecología peruanas. Desde entonces, sus restos reposan en el cementerio del convento de los Descalzos de Lima. 300 años. Convento de Santa Rosa de Ocopa 113
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