Jarana origen de la música criolla en Lima

17 FRED ROHNER JARANA Origen de la música criolla en Lima 16 espacios físicos que debían ocupar estas poblaciones estaban delimitados y claramente diferenciados, la permeabilidad y el intercambio entre ellos no se pudieron evitar. LA MÚSICA CRIOLLA DEL SIGLO XIX Pese a las disposiciones de las autoridades, las dinámicas propias de la ciudad quebraron rápidamente las fronteras invisibles creadas paramantener separadas a estas poblaciones. A comienzos de la República, ya se había consolidado en Lima una clase popular bastante heterogénea que, sin embargo, tenía un conjunto de rasgos culturales comunes. Es ese grupo el que irá gestando una musicalidad particular que más tarde se identificará como música criolla. No obstante, en el siglo XIX, aquella música denominada “criolla” no estaba constituida por los géneros musicales que hoy conocemos con ese nombre: vals, polca y marinera. La música criolla de ese tiempo estaba conformada por otros géneros muy distintos, de los cuales, lamentablemente, en varios casos no nos queda sino algún nombre o algunos datos aislados sobre su ejecución o la forma como se bailaban. Gracias a algunos viajeros extranjeros de los siglos pasados, como Amadeo Frezier o Robert Louis Stevenson, así como a las anotaciones de escritores locales como Ricardo Palma o Manuel Atanasio Fuentes, sabemos que entre los géneros considerados criollos (es decir, mestizos) durante el siglo XIX se encontraban el gato, el maicillo, el Don Mateo, la zanguaraña, la mozamala y la zamacueca, entre otros muchos que aparecen en las páginas de los libros de viaje o de la literatura costumbrista. Aunque nos ocuparemos de la zamacueca más adelante, vale la pena señalar que, si hubo un género mestizo por excelencia en la Lima del siglo XIX, este fue la zamacueca. Es, sin duda, el género más mencionado por los viajeros europeos y norteamericanos. Es también el que cuenta con mayor número de representaciones pictóricas, no solo entre las famosas acuarelas de Pancho Fierro, sino también entre numerosos dibujantes de la época, desde Rugendas a Bonnaffé. Asimismo, son constantes sus apariciones en la literatura y el teatro de la época. Pardo y Aliaga, y Segura la retratan en algunas de sus obras más importantes. Estos géneros musicales, aludidos por viajeros y cronistas, deben ser entendidos como parte del patrimonio musical más general de la población limeña. Debido a su lugar social, la mayor parte de estos escritores no logró penetrar en los espacios propios de las clases populares y solo tuvieron a su alcance las expresiones musicales de carácter público en las fiestas más masivas. Los espacios privados donde pudieron observar y describir luego algunas otras formas musicales » Barrio de San Lázaro. Los retratos del paisaje limeño esconden una caracterización que no pasó desapercibida a los viajeros extranjeros: Lima fue una ciudad sonora y musical.

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