Oracion funebre con que en las solemnes exequias que al rey N.S.D Phelipe V expressò su sentimiento y manifestò su dolor

11 metbttphyjica im1nortalid /unt & attrna. Que como en la eífencia no hay contni- rlo, que litigue fegun Cafsiodoro, nunca fe conoce perdida de pleyto. Et iiefijtm- per manet, qu1niam in ej}eruia fua n;n ha- bet litun. Afsi? Pues ya ella Ja foJucion conocida. Porque fi faca de fu centro aun á Chrifio, (que es Ja mifma alegria ) las lagrimas, el ver a un amigo intimo. de Dio:;- en el lecho de fo dormida difun ., to ; y íi fe acongoja el con templar a urí Regio Ed ificio <ie!mior-onado por los fuc- los; pagando el comun feudo á expen-, fas de ruina; el mirar immarcefsibles vir-. tudes por los grados :de !u perfeecion, in- gert11s en .d irnmoru} Arbol de Ja Vi,.__ dJ Eterna del hombre, eífo nos llena de goio~ y nos acarrea como propriedad la rila. l-fominis proprium rifibile ergo vocas. , Todo lo tenémos en nueílro The-. ma. I-Iay un homb.re, de quien (e ·pre- dica lo Eterno, e n que vive t<:n guílofo, como íi erl uviera en (u propria caía : quo· nimn ibit hom,o in do·m·um tXternitatis {utf. Vemos un arbol, q(:J:C cor:i (ervando fo la la fragrancia de luflor, Y.no _manif~íl:an• , E do, Caf. de Anim~ . C. IO.

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