Zarela : una novela feminista
Z. REL 35 rar a su h ija, prescindieron del reglamental viaje de novios. A la mañana siguiente faeron ~esperta dos por el repiqueo alborotado de campanas, carreras i gritos de gente, tiro .. , di 'persos le- jano , luego más próximo i continuos. ¿Qué era aquello? Algo anormal debía currir en la momentos ante~ pacífica población. Raimundo vistio ""e con la rapidez que le fuera posible i in e cuchar la razone i sú- plicas de Soledad salió precipitadamente pa- ra inquirir .noticias de aquel inusitado labe- rinto. No había andado alguna cuadra , cuando el instinto de con er ·ación hízole buscar un refugio por la lluvia de proyecti- les que al derredor uyo caía. Desde u escondrijo pud c nte .11plar a - sombrado varias escenas de arrojo i valen ía. Los tranquil ·J~ moradore.'.3 de la mi~tiana. ciudad, fueron sorprendido· aqLtella mañana con la aparición de una montonera. El u r n el Yós · p c mq,ndante general de las fuerzas montonera , con e ·enta h m- bres más o menos, llegó a Td.mbo, cortó el telégrafo i tomando el tren de pa aj ero e fué a Mollendo. Allí se organizó i d ió orden de preparar todas la8 máquina para venir"e sobre Arequipa, engañando con esta e trata- gema al coronel Palacios prefecto del depar- tamento.
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