Zarela : una novela feminista

ZARELA 15 poderosa voluntad trató siempre de ocultar. Cuán tas veces sorprendió el esposo ver en las bellos ojos de su compañera huellas de ·ocultas lágrimas; en vano intentó busear las miRterio~as profundidades i reconditeces de aquella alma impenetrable. - t,Qué tienes? - solía decirle ansioso - algo te pasa, algo me ocultas, l~ tristeza de tus ojos me lo dice, mas tu callas i disimu- las. ¡Oh Luisa, dímelo, dímelo por favor! ¿Acaso te mortifican mis hiias? ¡Ay! tus re- servas me hacen daño, mucho daño. - No me hagas caso-respondía Luisa fascinándole con sus glaucos i rasgados ojos, sonriendo, apretando una contra otra las dos hileras de sus blancos i diminutos dientes co- mo si quisiera ocultar con aquella contrac- ción nerviosa el secreto que pugnaba por es- capársele. No .r:ne hagas caso-repetía-es el exceso de felicidad que me hace susceptible, son estos malditos nervios que me dan la j~­ queja. - I pasándose una de las manos por la frente con su ademán habitual rompía a reir con risa convulsa, nerviosa, mezcla de sollo- zo,s; luego, más serena, rodeaba con los tor- neadqs brazos el cuello del marido disipan- . do z~lamera, con sus caricias, los temores i desconfianzas de aquel. Había cu,mplido ocho años de matrimo-

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