Zarela : una novela feminista
182 LEONOR E. DE MENÉNDR'.7: nada, implorando .Ja caridad públic~, o degra- dándose en la corrupción. Zarela siguiendo la h ermosa doctrina del Salvador, de caridad i de perdón; lejos de condenar perdona; su corazón reboza indul- gencia, amor i piedad. Ella no pierde el tiempo en vanos alardes de caridad, ni en hipócritas simulacros; su labor es callada, pero eficaz. ¡A cuántas detiene al borde del abismo con su oportuno anxil io m·o- ral o pecuniario;! ¡cuántos dolores alivia, cuántas lágrimas enjuga su bienhechora ma- no. Las plegarias de aquellos agradecidos seres suben al Cielo para algún día descen- der sobre Zarela; así se lo dicen los temblo- rosos labios de emoción, depositando un ós- culo de gratitud en su blanca mano, o en la orla de sus vestidos. Zarela prepara una conferencia en favor del feminismo, los periódicos la anuncian. Llega la noche prefijada. i el viejo coliseo se ve pletórico de gente de diversas clases so- ciales. La curiosidad ha reunido toda una multitud, ávida de escuchar i posar su in- vestigadora mirada en aquella flor exótica llamada conferencista. El acontecimiento se ofrece novedoso, ¡es tan raro en Arequipa ver a una dama
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