Zarela : una novela feminista
ZARELA 165 ba .., comienzo ~ a la entr.evista, fué manifestan· do poco a poco su gran secreto, hasta reve- 1árselo todo. Zarela no interrumpió a su madre adop- tiva con una sola frase en toda su intere- san te narración, pero sintió en lo profundo del corazón in tensa amargura, desencanto in- finito. ¿Cual de las dos mujeres merecía su censura? La q ne por egoismo, por miedo al porvenir, por innata inclinación maternal la arrebató de los suyos, o la que también por ese miedo al porvenir, por el temor al juicio de las gentes le faltó el valor de arrostrarlo todo i rechazándola de su regazo, nególe su protección I el bendito calor de sus be- sos? Zarela no queriendo dar su fallo, en a- sunto tan delicado pretendió cerrar los espi- rituales ojos, mas en su conciencia escuchó la voz de la gratitud, gratitud inmensa que le habló a favor de Luisa. La voz de la san- gre también se d.ejó escuchar pero apagada por una falta i por esto, aunque Zarela for- mó la resolución inquebrantable de no aban- donar iamás a su madre adoptiva, suplicó a ésta, que antes de efectuar el viaje que pro- yectaban al viejo mundo, la diera el placer de conocer la ciudad en que viera la luz pri-
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