Zarela : una novela feminista

140 LEONOR E. DEMENÉNDEZ cuenta de que era ella, no obstante que en aquella multitud, habían algunos que fueron agazajádos en el hogar de la desventurada joven i le brindaron su amistad. .Algunos paseantes imaginan es de la comparsa de las vendedoras de caricias, que pululan en los lugares de mayor concurren- cia i con este error de concepto·, la requie- bran con frases irrespetuosas · i atrevidas. Otros, atraidos por su belleza, indagan quién es ella i de sus investigaciones deducen que no es una vulgar, bajo la sencilla vestimen- ta adivinan a la dama arruinada; se veía que estaba en la miseria, buen incentivo estepa- ra la fácil conquista. Margarita se detiene ruborosa i palpi- tante delante de una tienda; la dueño no está, la dependiente la recibe con ese ai- re indiferente i desdeñoso con el que mu- chos creen tener derecho de tratar a los que imaginan inferiores a ellos. La joven teniendo urgencia del pago de su trabajo espera d~ pié i en la puerta el regreso de la ~ueño. Varios jóvenes se le a- cercan i entre zalameras galanterías le hacen groseras propuestas. Cada uno de estos ultrajes le desgarran el corazón; su orgullo, su dignidad, subléban- se, protestan. ¡Oh mundo inconsciente, con-

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