Zarela : una novela feminista

IV sa,. Hermengarda, Soledad, Margarita·, en e~­ pecial ésta, parecen en determinado momen- to asumir aquel papel, planteandn carla u- na, con su propia situación, el problema que preocupa a la autora. Esta, antes que diser- te Zarela, lo ha facetad o. Zarela aparece, en plano principal, tarde, i bien pudo dejdr a la obrita con solo su segundo titulo: novela fe- ...._mini~ta. Surge a raíz del inovimiento nove- lesco, como la boca doctrinaria. Por eso su matrimonio sabe a demostración. I no anda- ría descaminado quien, robando una frase a la mecánica, dijera que en esta nove.la la ac- ción no es centrí.peta, sino c entrífug a, en cuadros entrantes. · Es.ti lo, lo hay, discretttmente llevado, con sobriedaq realista, sin el nienor contagio d~ esas guaraguas d8 nl.lestros jóvenes escrito- res ~ qne han pasado ~ la categoría de cli.,. ch és dej ado$ por el modernismo, que es co- sa n.my di~tinta, vital i s.eria, de alta .i de. pr ofund a amplitud. La pluma en estas pá- ginas se desliza fácilmente, revelando pulso avezado a nia_nejarla sobre las carillas iles~s, i aunque algún aficionado ~ g 1 ramaticalerías pudiera d~rse pistio cazando alguna, nada ar- gü.iría aquel con sus tiquis miquis contrá el volumen literario de la escritora, que habitual- mente luce corrección en el lenguaje, pro- piedad corriente en el adjevivo, sencille?J en la fr~se i ausencia de jactancia en todo. .,.~ ... * * / Podrá quizá la crítica signar la contextu- ra novelesca, por sobra de descentralización en

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