La Perricholi, t. 1

MAR i A l . Á L V A R A D ó · R t V .E R A TIBURCIO.-Lo haré, mi amo, por obedeceros, pe- ro hay peligro. . . · MARQUES.-¡ Raza de cobardes! (CHASQUIDO DEL LATIGO. - LOS CABALLOS ACE- LERAN EL PASO). (SE OYE UN GRITO DE ESPANTO. SEGUIDO DE J:XCLAMACIONES Y ALBOROTO). NIÑO (Grito agudo).-¡ 1\Ie mata! UNA VOZ.-¡ Para la carroza, negro! TIBURCIO (Angustiado).-El amo lo mandó y pa- só lo que dije ... MARQUES.-¡ Tiburcio !... ¡Tiburcio !... · Detén los caballos. TIBURCIO.-¡ No puedo, mi amo L. ¡San Isidro me valga! MADRE.-¡ Jesucristo, sálvale ! VOZ SEGUNDA.-¡ Está salvado! (LLANTO DE UN NI:AO). MUJER.-¡ Hijo de mi alma!. . . ¿Estás herido? VOZ SEGUNDA.-No tiene nada señora, llora de susto. MUJER.-¡ Señor ,os debo la vida de mi hijo! ... ¡Si no hubiera sid_o por Vuesa Merced me lo destrozaban los caballos! HOMBRE.-Estos grandes señores no tienen cuen- ta. con los pobres que andamos a pie. MARQUES.-¡ Más despacio. . . más· despacio, ne- gro animal!. . . Poco ha faltado para que mates a ese muchacho. * • * . JACINTA....._¿ Dá licencia, mi· amita? MARQUESA.-Pasa Jacinta. JACINTA.-Ya llegó, mi amita, el hombre que manda el señor conde, vuestro hermano.

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