La Perricholi, t. 1
i:46 M A R I A' 1 • A L V A R A D O R l V E R A LOCUTOR: El Virrey, temido por su energía, no era querido por el pueblo. La expulsión de los jesuítas, por orden de Carlos III, le atrajo la animadversión de la mayoría. Los descontentos esperaban una oportunidad para mortificar al gobernante, y aquella noche, en el teatro, Miquita dió lugar a que estallase la tempestad. La pieza puesta en escena, era "Fuego de Dios en el querer bien", de Calderón de la Barca. , El lleno era completo, · • * * (MURMULLOS J. UN A VOZ.-El Virrey está chocho con el hij~. · OTRA VOZ.-Ahora sí que lo tiene seguro la Pe- rricholL .· ·· VOZ P.-¿ Se casará con ella? VOZ 2".-' Lq. nobleza lo haría relevar en el acto. VOZ P.-Con los buenos millones que saca del te- soro real; no le será penoso retirarse a descansar. VARIOS.-Chis ... chis... chis... (APLAUSOS). MICAELA.-(Canta "Las lisuras de Miquita") (1). I En esta Lima señorial, a mi carroza se acercó un tipo audaz, que al descender, ·pidió en mi mano un beso dar; yo mi abanico le tendí y los curiosos al pasar, -- hicieron burla del galán, que en mi abanico fué a besar. {1} Letra de Columba Quintana de Gaillour, la actriz que reencar- nó admirablemente a la Perricholl, en la transmisión realizada por Radio NQcional en $etiembre de 1937.
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