La Perricholi, t. 1
MARI A t ·. ALVARADó Rt.VEllA -presenta al teatro, y el público insensato, la aplaude con entusiasmo. MARQUESA..-Es un insulto a las damas de la no- bleza. · MIRANDA.-Vuestra Excelencia debe tomar a su cargo, castigar a la insolente chola. MARQUESA.-¿ Puedo contar con vos, Miranda? MIRANDA.-En cuerpo y alma, señora marquesa. • • * LOCUTOR: ¡Ante el gran misterio de la vida, las pasiones ce• de... 1; la conciencia medita; el amor. se ennoblece! ... MICAELA.-Bien sé, señor, que la sociedad de Li- ma, especialm~nte las damas están indignadas contra mí, y pretenden vilipendiarme ante vos. VIRREY.-¿ Y qué puede importarte la malignidad de las damas, si tienes mi amor? · MICAELA.-El me sostiene, señor. Y os ruego no olvidéis nunca que no me rindió vuestro ilustre nombre, ,ni vuestra alta posición, ni vuestros espléndidos obse- ·:quios~ sino la pasión· que me demostrabáis. ·vIRREY.-Eso nadie lo sabe mejor que yo, Miqui- ta: mi corazón te está agradecido, y el Virrey del Perú no consentirá que nadie te afrente. ..· , · MICAELA.~Vuestra hidalguía es muy grande, y ahora más que nunca, necesito señor, de . vuestro amor y de vuestra generosa pro'tección. · · ·· - · VIRREY.-¿ No. e.stás ·contenta.. de mí, · .Miquita? .....¿Qué prueba quieres que te dé de mi amor? MICAELA.-.-No se traJ,a ya sólo de mí, señor ... <MELOl>IA EN J.AUDt
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