La Perricholi, t. 1
II PROLOGO No podía ser de otra manera. La señorita María Jesús Al- varado, con cuya amistad. nos honramos casi desde su inicia- ción en las arduas tareas intelectuales, y a quien, desde las columnas de antiguo diario limeño aplaudimos y encomiamos, es una educadora distinguidísima, luchadora de grandes bríos en pro de la redención moral de su sexo, y mujer de verdadero estudio que, por azares de la política criolla, ha sufrido hasta prolongado destierro, que tuvo la buena suerte de pasarlo en la Argentina, medio en donde se nutrió mejor, acaudaló muchísi- ma experiencia y batalló con indomable energía hasta obtener el triunfo apetecido. Hacia 1911, como lo manifiesta el diario .. La Razón.. de Buenos Aires, emprendió su noble campaña feminista con bri- llantísimas conferencias y galanos artículos, y tres años más tarde echó las bases de la Sociedad "Evolución Femenina", con ·cuya presidencia fué agraciada. Continuó con mayor pujan- za entonces su apostolado feminista y educador. En un memo- rial sometió al Parlamento un plan de reforma de nuestra le- gislación, a fin de que a la mujer casada se le concediera fa- cultad para el manejo de su patrimonio, y a todas las mujeres capacidad para, intervenir en la función augusta del su- fragi?; y en otro memorial propugnó en forma victoriosa al fin, el ingreso de la mujer en las funciones propias de las socieda- des oficiales llamadas de Beneficencia Pública. En 1915 or- ganizó la obra "Moral y Trabajo", de docencia, para amparo y protección de niñas, a fin de munirlas de conocimientos indus- triales y mercantiles, que las alejasen de sendas desviadc;rs y las colocasen en aptitud de luchar coi; ventaja y honestidad por la vida. En esa escuela implantó la señorita Alvarado la enseñanza de importantísimas materias, como Puericultura y Anmentación Racional, y a los cuatro años de haberla funda- do tuvo la satisfacción de ver reconocida su obra, pues "Moral y Trabajo" fué declarada de utilidad pública por el Estado y recibió apreciable subsidio anual. En su campaña feminista no reconoció María Jesús Alva- rado Rivera fatigas. Esta gran batalladora llegó a perfilarse entre nosotros haciendo el papel de Concepción Arenal en tie-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx