Veladas literarias de Lima: 1876-1877
T. E. CORPANCHO 39 derna, que nada tiene que ver con el odioso jesuitismo, os concede un puesto distinguido en este imperio. Entrad en él decididamente, como lo habeis hecho ya al iniciar vues- tra obra, -!vosotras, tan dueñas de voluntades, acabaréis de avasallarlos con el doble prestigio de la belleza y del jaber. Entrad en él con paao libre y desembarazado, y, en vez de competidores, hallareis á vuestras plantas millares de admi- radores. XIII LA MALDICION DEL POETA, Soneto recitado por su autor Teobaldo Elias Oorpancho. Un rayo de los cielos desprendido Tu rostro iluminó, mujer hermosa, De altiva frente, cabellera undosa, De negros ojos y de talle erguido. Rosados lábios, voluptuoso nido, Do el primer beso del amor reposa; Clara voz, penetrante y armoniosa, Corazon por ninguno comprendido. ¡Vírgen sin urna, sin altar, y sola, De los dolores con la eterna aureola, y perdida del mundo er el tumulto ! ¡Maldito el hombre que arrancó, demente, La corona de ángel de tu frente, Sin consagrarte como á Dios un cnltoll. ..
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx