Veladas literarias de Lima: 1876-1877

JUJCJOS de la PRENSA 473 cisamente aquello que mas en conformiJ.ad está éon ·su. ca- rácter. ') ¡ Qui8'.b pudiera convertir en realidad para nuestro querido amigo aquellos deseos nacidos de una alma noble y expreF1a- dos en una composicion tan delicada! Despues de la hermosa madrina, procedió el bantizador, ó sea el galano tradicionista, á poner nombre al párvulo, lo gu~ hizo por medio de una de esas chispeantes poesías que sn correcta pluma produce, y dió en segnida consejos al ahijado, que por lo que de favorable tenían para las señoras, fueron estrepitosamente aplaudidos. Inmediatamente Villarán en esdrújalos, dió fin ·á la cere- monia y concedió permiso para pedir sebo á la madrina. No se hicifiron esperar mucho los concurrentes que acudie- ron por el capillo, ni se hizo esperar tampoco la digna señora de Carbonera, que con suma amabilidad distribuyó entre las señoras y caballeros primorosas medallas; pendientes de :cin- tas de vistosas hebras de plata, entremezcladas con adornos de esmaltes, en forma de estrellas y dibujos vadados. Las medallas y la mayor parte de dulces que se distribu- yeron entre los concurrentes, llevaban esta palabra: «20 de Setiembre de 1876». Despues de las medallas, circularon por el salon muchos azafates llenos de pastas y caprichosos dulces en que Eroggi parecía haberse esmerado. Terminada fa distrib11cion del capillo, ocupó el piano la señora de Gnzman, y la señorita Isabel Eléspuru, acompañada del señor Guzman, cantó escogidas. piezas del repertorio francés. La voz de la Repetto nos parecía escuchar al oir á la seño- rita Eléspuru. Do'cilidad de voz, armonía encantadora, especial dulzura y gusto admirable tiene esta hermosa señorita siempre que canta. ' : Aplaudírla era cuanto todos á. porfia se apresuraban·á hacer~

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