Veladas literarias de Lima: 1876-1877

ACISCO VILLARAN 417 Convendrá en justicia contestar con la negacion. 0 La :palabra inconveniente en todo caso, ·será la que consig_ nan los rjccionarios de la lengua. Falté menos á las reglas del arte, porque sé que el estilo indispensable para biografiar á una personalidad séria ó idí- cula, debe adaptarse al carácter que se intenta dará conoc~r. Martinez de la Rosa y Escosura así lo preceptúan y el ejem- plo inamovible ele lo que áfirmo me lo su".'Ilinistra Victor Rugo en su obra maestra Nuestra Señora de Paris; baste leer entre otros capítulos, aquel en que se ocupa de la falsa mo- destia y la compara con la pluma de un pavo real, pluma que coloca en el lugar que en el libro se indica y que yo no me atreveria á mencionar en este recinto, para mí tan respetable. Segun la escuela de Sócrates y Antistene, en el indi Yiduo existe la dualidad del hombre público y privado. Puede ser un sujeto excelente mandatario y risible charlador, puede tener magnífico sistema administrativo y hasta el don de gobierno infuso, si se quiere, pero no pasar de un polichi- nela como particular. Yo he visto á ciertos funcionarios públicos por el lado que provocan la hilaridad y si ha asomado á mis lábios una son- risa burlona, siquiera he tenido la espontaneidad, algo raro en estos tiempos, de prescindir de la adulacion al poderoso y de no hacer versitos para obtener las recompensas que con fre- cnencia se acuerdan y proponen á los que manejan la péñola, si no con perfeccion, por lo menos con rapidez y sentido comun. La alucion personal qne me permití relativamente á un fallido, no fué mas que la repeticion del veredicto del Tribu- nal de Comercio que lo condena como fraudulento que abusó de la confianza pública. Una palabra mas y termino. Narrando lo acontecido al embarcar un equipaje, dejé comprender que algun objeto nada inodoro formaba parte de él, quizá. no tu ve la fortuna de cubrir con un velo de oro lo 27

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