Veladas literarias de Lima: 1876-1877
ADRIANA BUENDIA Entre la augusta trinidad del cielo Y la muger tres vínculos atara. Que del Padre hija es, del Hijo maure Del Espíritu Santo esposa amada, Y en resúmen la Reina de los cielos Y de la tierra que besó su planta. La que pudo alcanzar vírgen y pura Merced tan singular, tan alta gracia, Abrigando de Dios al hijo único En sns puras y vírgenes entrañas. ¡Oh don inestimable y concedido A la pureza, á la virtud sagrada, Flor excelente que en los cielos brilla Como la mas imponderable gala. Y que en la tierra doquier ella ostenta Su cándida corola perfumada, De aroma impregna saludable y pura De la existencia juvenil las auras. ¡Cuán plácida es y cuán inaltemble De un pecho virginal la dulce calma, Al ver tranquila, por florida senda Como su vida con amor resbala! Al verla como góndola serena Navegando en el mar de la esperanza, Cuyo horizonte en el azul se pierde De ese cielo que aguarda nuestras almas. O bien cual flor que llena de perfume Sobre tallo gentil snrge lozana, Para ofrecer al trono del Eterno La rica esencia que su cáliz guarda. 399
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx