Veladas literarias de Lima: 1876-1877

e - XXXII - venezolano señor Torrez-Oaicedo-Si Sthal hubiera visto á la señora Gorriti, y hubiera leido sus obras, habria excla- mado: •Hé ahí una de las mugeres de que hablo! cB Heza de cuerpo, nobleza de i:ientimientos, elevacion de ideas, bondad de corazon, prendas del alma, gracia en el ·decir, y talento para contar; eso, mas que eso, las decepcio- nes y las lágrimas forman la aureola que brilla sobre la ins- pirada frente de esta literata americana~. Y en otras páginas, ot-ro literato argentino escribe: -»El interés que inspiran sus novelas por el colorido lo- cal, la elegante fluidez de su lenguaje y la mornlidad de sus argumentos, las hacen una verclade1·a joya <le la literatnra americana. Su autora es una glol'ia nacional, y to'-10 home- naje que se le tribute es merecido'>. -«Ella es una argentina de génio, tan inteligente como desgraciada, y que desde lo;:; paises mas risueños tiene fijo su pensamiento, como en el ideal de lo mas perfecto social, en esta ciudad de Buenos Aires, en donde ella deseara pasar la vicla-decia La Tribuna del 9 de J nnio de 1865, al publi- · carse las obras lle la señora Gorriti. -«Los grandes talentos de todas las edades solo han adqui- rido el génio á costa de sus dolores, U.ice Madama D'Abrantés, y es sin duda por esto que, cuando el viento de la desgracia asoló el hogar, y el ct.olor marchitó las megillas de esta mn- ger, surgió la inspiracion, y es en el seno del pesar profundo y del amargo llanto, que esas novelas han sido concebidas! Novelas todas que se distinguen por sus tendencias morales, de manera que pueden sin peligro ser leidas por las familias que sean mas dadas á la práctica de la virtud» ...Este carácter

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