Veladas literarias de Lima: 1876-1877

BENICIO ALAMOS GONZALEZ 365 cerlas, i no obstante, nadie abandona voluntariamente la aji- tacion ele las ciudades para vol ver a la tranquilidad pastoril ni a los hát>itos patriarcales. La vida es una lucha que debe- mos sostener constantemente si no queremos volver a la des- nudez i al embrutecimiento. Pensándolo bien, jamas podrán presentarse razones bastan- tes para qne podamos dudar de las ventajas de la educacion superior de Ja mujer. V FINES I TENDENCIAS Para fijar los fines i tendencias que debe perseguir la en- señanza superior de la mujer, es preciso determinar ante todo, la posicion que a ella le corresponde en la sociedad'. De otra manera podria ser bien estéril · la edncacion que se le diera. Si a los militares los hacen teólogos, luego se formará una lejion ele resadores. Si a los sacerdotes se les hace polí- ticos, fácilmente se llegará a que descuiden la predicacion de la moral i cfo la paz entre sus semejantes. I si a la mujer se le enseña lo que debe saber solo el hombre, Jos conocimien- tos qne ad :p1iera le servirán bien poco; muy rara vez tendrá la oportunidad de utilizarlos i probablemente jamas le ven- drá la idea de perfeccionarlos. Como ustedes deben saberlo, las opini<ines que se han ver tido sobre el puesto que le corresponde a la mujer en los des- tinos humanos son bien estremas. Unos sostienen que la mujer debe ser Ja esclava del hom- bre, i no puede tener otra voluntad qne la de su marido. Otros pretenden qne las relaciones de uno i otro sexo de- ben ser independientes; que el amor debe ser libre; que el matrimonio solo pm~de durar mientras dure el amor. Estos piensan que la mujer únicamente necesita educ arse para ser buena dneña de casa e ilustrada madre de familia.

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