Veladas literarias de Lima: 1876-1877

148 (' ----- VELADAS LITERARIA.~ repito, habrán visto llevatlos por la escoba el trabajo de algu- nas horas, al mantoncito que se lleva á las diez de la noche al medio de la calle? e Pero hasta cuándo molestaría yo vuestra atencion si fuera á reci ar las mas notables y las mas tristes y palpitantes con- secuencias de la ignorancia á este respecto. Se cree, para mayor insulto de la muger, que ella no puede ser ilustrada sin tocar en el repugnante exceso de la pedante- ría! Rara disyuntiva. O la torpeza por la ignorancia, ó la tontería por la ilnstracion. Pero no, no es así: educad, ilustrad debidamente á la mu- ger, y entónces ella no solo será un verdadero angel dal hogar, sinó tambien una estrella en el cielo de la Patria. Mientras tanto, no se ostrañará que la muger sea en la casa un mueble, un ser sin objeto verdaderamente útil en socie- dad, y que, comprendiendo qne su frivolidad inspira cantos y encantos, prefiera sobre todo los adornos exteriores de la cabeza. Por fortuna, vemos hoy, con muy plausibles esfuerzos, se difunde la instruccion en la República y vemos tambien el éxito brillante que obtienen en la Capital los planteles de educacion para el bello sexo, pero es preciso convenir, al menos en mi humilde juicio, que no se han empleado todas las fnerze1s que útilmente se pueden aprovechar. Yo entiendo que la caridad no se debe estender solo al cnerpo, sinó tam- bien y muy especialmente al alma. Aplaudo y bendigo á las clistinta.s sociedades que aquí, en nuestra Capital, llevan la medicina al enfermo, y el socorro al pobre, y d8searía que, así como hay escuelas donde los hombres ..en distintas edades y condiciones aprenden un arte ó un oficio, hubiese tambien planteles con el mismo objeto para la mugiw, que, llena de inteligencia entre nosotros, tiene particularmente eD- cierta escala, muy poco campo para la vida y mucho para la muerte. Pero mientras mis anlientes <1eseos llegan á ser una reali-

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