Veladas literarias de Lima: 1876-1877

o MERCEDES BELZU de DORADO Cuando su mente refleja Tan solo imágenes puras Y celestiales dulírnras Abriga su corazon; e uando el seno de su madre Para él es el universo Y nada apercibe adverso En su naciente ilusion. Venid, sueños hechiceros, Acarjciadme un instante; Vuelva yo á ver el semblante De mi hermoso ángel guardian; Tocad con suave beleño Mis párpados fatigados, Venid, recuerdos amados! ... Mas ¡ah! los llamo y se van! Y en pos dP- sí dejan sombras Que en noche oscura se agitan Y en mi mente resucitan Pensamientos de dolor. Dejadme! obsesion horrible, Y vosotros, desolados Fantasmas ensangrentados Que me llenais de pavor! Sangre inocente contemplo Por el crímen derramada; Mi familia asesinada Veo en pesadilla atroz. Sin cesar ante mis ojos Pasan las sombras amadas PáHdas y ensangrentadas, Pidiendo justicia á Dios. 'l.35

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