Veladas literarias de Lima: 1876-1877

9 MERCEDES BELZV de DORADO Dejando entre las zarzas del camino Nuestra inocencia y fe, bienes amados; Soportando los golpes del <lestino, ignorar por qué somos castigados; Y al ca8r en brazos de la muerte helada, Por toda realidad hallar la nada. II Cual de un collar las perlas desprendidas Ví perderse las horas escogidas De la inocente edad; Y los años que rápidos siguieron, En turbio remolino me envolvieron De negra adversidad. A eterna tempestad predestinada Mi vida ví pasar tan agitada Cual náufrago bajel; Y buscando do quier un rayo claro, Solo hallé lobreguez y desamparo En mi destino cruel. Dulce flor de ilusion brotó en la mente, Y mi pecho encerraba rica fuente De abnegacion y amor; Pero guardé escondido ese tesoro, El mundo solo vió mi amargo lloro, Tributo á su rigor. Mas no mi desventura maldecía; Y á mi Dios en secreto le decía: -«Señor, un solo bien Conceda á mi orfandad tu poderío: Un corazon que sienta como el mío .. ¡Oh, ~meño del Edén! 129 o

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