Veladas literarias de Lima: 1876-1877
PEDRO A. VARELA Mi altiva libertad encadenada. Lame los pies de la beldad divina • Como nna esclava vil á quien domina De un déspota el tiránico querer. Qué pasa en mí, que si la miro solo Me tiembla el corazon como azogado, Y el sistema nervioso, electrizado, Comienza como herido á retemblar? Soy un cobarde? ... Si! soy un cobarde: Solo al mirar sus púdicas mejillas Siento que se me doblan las rodillas Cual si fuera de Dios ante el altar. Está bien que se doblen las rodillas De una beldad ante la faz serena, Que el amor á las almas enajena, Y es de todas las almas el señor. Obedezco al amor, humilde esclavo, Y ante él inclinaré la alti va frente: ¡Victoria por la bella adolescente A quien consagro mi ferviente amor! Dulce morena de :rasgados ojos, Paloma tierna de encantado nido: Veme á tus pies, por tu beldad vencido; Aquí traigo de amor un manantial: Yo te daré y en cálices de oro A beber de su 1in fa. clara y pura, Y dame tú, risueña criatura, Los besos de tu alma virginal. 121
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx