Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
86 TRADICIONES CUZQUEÑAS. . --- ba llevando á cuestas á su amo y señor. Moviólo á tan repen- tina mudanza una quisicosa habida con el señor cura, que, dado á abogadear, abría pleito de dimes y diretes. Como dijo mi maestro, "pueblo chico es un infierno abreviado, hervidero de chismes, calumnias y murmuráciones" -donde los malos- curas llevan la palmeta. Llegado al CuzGo nuestro buen Diego, empleó producto de quinta, cabras y caballos en la compra de siete tenduchos en forma de cajones, situados en la acera fronteriza á la Merced 1 y allí se abrieron quincallerías que,eran el enemigo malo de las señoras en estado produ.cti vo porque despertaban antojos · mas grandes que el pecado mortal. · , Que haber de sedas, cintas, lamas, encajes de basquiña; y avalorios para zapátitos y encarrujados par:a corpiños de raso. Los tales siete cajones hicieron dualidad al comercio antig·10, y ninguna niña de las que se llamaban bien paradas se creía en sus cabah's si no vestía tela de los siete cajones. . Figúrese el lector la bullanga que alca~zó Diego Sillerigo con sus trapitos cuando acabó por bautizar la calle en que ven- iliL 1 . Tan simpático se hizo el comerciante entre las mejorcitas de las muchachas, que le llamaban Don Dieguito en prueba da cariño y pagaban doble las telas vistosas con que venia aluci- ·· nando. · · - Qué de cuentos y anecdotillas! En nuestros dias solo hemos visto remielgos de la laya, . entre las' niñas, tratándose del Tunante (1) con motivo de la. tunda que arrimó á las famosas categorías, ó hablando del go- ,, bierno que se escapó sirl>decir buenas noches. III. 1 ; , . Tanta fama y tanta nombr3<_día, n.o fué ojarasca"para Sil le- . rigo como suele ser para nosotros los cronistas. Se vió con las arcas llenas, y pensando con madurez regresó á Madrid para, gozar en la corte del fruto de su industria y de su .fortuna, de- ' jando en el Cuz~o la calle nueva que hasta el presente se llama de los siete cajones, que mejor -se hubiese cargado estos que- dándenos la plata que hartos servicios nos hubiese prestado para despedir sin venia a los ingleses ,y mejorar la crisis que se presenta con caracteres de crónica é incurable. (l.) A.belardo M. Gamarra eS'Critor naeional. ,~ l.
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