Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas
68 TRADICH?NES CUZQUE~..lS. joso ni desaseado., .Pedia -hospitalidad con maneras tales, . que no era posible negarle: la familia, recibió al viajero, manifestán- dole el sentimiento de no poder obsequiarlo á su placer, en ra- zón de la penosa y larga enfermedad del jefe de la casa. Nuestro simpático viajero, se dió por bien servido con solo la voluntad de sus hospedadores, sonrió dulcemente, y les pi- dió que le llevasen donde el sufrido enfermo; para quien espe- raba que su saber no sería inútil, y les aijo: "Yo soy médico universal á quien no se le muere ningún enfermo que tenga '" confianza y fé en lo que hago, Viajo por gusto, y por curar gratis en el mundo." . ..; El regocijo se pintó en el semblante de cada uno de los parientes de Bautista con tan consoladora noticia: la .esperanza se avivó en el corazón y vieron cielo abiert<J como vulgarmente se dice. Era natural! Bautista y el_joven médico hablaron d.etenida y minuciosament~, y eJ infellz enfermo e~cuchó ·de lá- ,bios de su huesped el consuelo de verse pronto curado de sus· , males, con mas la satisfacción del ofrecimiento que le hizo su médico, de · quedarse todo el tiempo preciso para dejarlo sano. "Lo único de que desconfio, dijo Bautista, es de la caren- cia absoluta de medicamentos á causa del lejano lugar en que vivo." El joven médico contestó con afable sonrisa: "Yo hijo mio, no necesito dedrogas ni boticas: la naturaleza es mi gran laboratorio y viajo sin llevar nada." Bautista al escuchar estas palabras, sintió que su corazón se ensanchaba tanto en la esperanza, que aquella noche durmió tranquilo. 'I III. . La aurora despuntaba sus ra.yos sonrosados por el hori- zonte, las avesilla.s dejaban su mullido lecho para saludar "á la precursora de l!.,ebo y todo era alegría en la mañana que tan hermosa se presentaba á los mortales; cuando Bautista sintió · los paso~ de su médico. Este le llevaba un vaso en . la mano, · conteniendo agua común al parecer, con algunas hojas de yerba. Acercóse al joven y le djjo: "Toma Bautista con entera confianza, pues sé de mi oficio." Bautista, con la fé ardiente del enfermo que vé en sumé- · dico su Salvador, asomó. el vaso á sus labios y tomó el líquido que lo encontró sobremanera grato al paladar y al olfato. Minutos dp.spu.és, .siutió este nuevo Lázaro que el . misterio89 ' , ....... , ~'"1-
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