Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

'1 .1 I P 1 ARA ELLAS. . -. - - saber, lo cual nos ' llenaría de las complacencias del triunfo de la verdad y la 1 ' justicia, tratándose de los hombres, para nosotras, acostumbradas en la antigua educación, á que ellos nos 'llamen ángeles cuando nos aman, y nos apelliden demonios cuand9 los menospre- ciamos. La instrucción h~ traído el término propio pa- ra la mujer, conquistándo'nos el' respeto de todos, cµa_n- do ·con frente serena podamos mirarlos del cielo bri- llante de la i'nstrucción como á pigm~os encerrados en la vanidad de·su saber, hasta bace poco, exclusivista. Mujeres, ilustraos, a~pirad, ,'á la gloria, cuyo resplan- dor es tan vívido que puede iluminar siglos, genera- - dones y mundos, sin aquel br:illo efímero del oro. Educaos, y podréis leer, serenas y satisfechas los v~rsos que talvez alarmaron vuestra delicada suscep- tibi,ldad, al tomar la qiodesta hoja que os visita, ponién- donos' ~n contacto intelectual. · . ' 1 ,, J., -~- ¡ ' ,· ·'

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