Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

TRADICIONES CUZQUEÑ~l\.S. quien murmure, por lo bajo, que, á título de mujer~ digamos verdades. M·ej or opinión tenemos formada de nuestra época para creer que éste sea motivo de aver- gonzarse, y si narrar historia patria es culpa .mortal,. 11 ueva pues la chismografla de los Zoilos y allá va la referencia. II. Fecha r. 0 de Enero del año I 668 rezaba el al mana- · que, y debía proveerse el correjimiento del Cuzco de alcaldes ordinarios y juez de n~turales. Se estilaba entonces que los empleos buscaban al ' hombre por su honradez y méritos, sin que los com- padres ni los empeños pusieran mano en el platillo de la justa repartición. . Para alcaldes fueron designados don Pablo Cas.tilla y don Antonio de Zea y para juez don Felipe Balboso, que era muy con~cido por, cultivador de chochos, es- crupuloso, como manda la iglesia, en el pago de peo- nes, y que miraba con horror los préstamos á usura. Hombre como pocos quedan, aceptó de mal grado el cargo repitiendo enfadado: el día que no escobé vino quien no Pf'nsé. Balboso,. como todos lo:s de aquellos tiempos,. creía ~n los evangelfos y practicaba lo~ refranes. Mirándose en sus adentros sin vena ·autoritativa confesabel: que más da el duro que el desnudo.- y dando palma.ditas sobre su mesa·forrada en bayeta color verde pacay, se repetía:- « Balboso, no, no ti'enes .mollera · « para ajustar al prójimo en ley y razón y tú no has de « ser 1o que dice el refrán: el hidalgo de Guadak.fara lv « que pone á la noche no cumple á la mañana, y para ti «.se escrebi.q aquello de hidalgo honrado antes roto que « remendado, y desengáñate, cristia1)0, que. cuand~: no . « hay blanca todo es barranca, no, Balboso, no nacist~ « para Juez. J> Apurado estuvo esta buena laya de hombre con la vara qµe le encomendó el correjidor don Luís Ibáñez de Peralta y Cárdenas, de la orden de Santiago. Con

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