Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

LAS TRES HERMANAS. AL SEÑOR DOCTOR JOSÉ RAFAEL ARÍZAGA. .I. 1 ®' . ~OSA, Luz y Clavelína eran tres hermanas: la bendi- ~ ción del matrimonio de don Bartolomé Valenzuela de Peralta, hombre cuya honC>rabilidad tocó en adagio y por cuyas puertas cruzaba con frecuencia el ángel de la caridad sin los oropeles de filantropía que se estilan en nuestro siglo. Don Bartolomé tenía además bien arraigadas ciertas preocupaciones de edad y de educa- ción que en familia rumiaba llevando á gran estima el texto refranesco; y tanto, que en recaudo tuvo buena provisión de refranes, considerándolos, como dij o mi maestro, evangelios chiquitos. Cuando, electo alcalde ordinario de la ciudad del Cuzco, ejercía oficio, toda vez que se trataba de castigos ejemplarizadores, repetía: salga pez ó salga rana, á la capacha, y los alguaciles de servicio se llevaban á ·chirona á todo bicho con tra- zas de trastornador de la paz, llegando ocasión en que se reuniesen más de cien chinches de los que esquilman el hogar ageno. . · ·Cuando los disturbios habidos entre el canónigo don Juan de Esquive! y Alvarado, y un mulato Ripalde, opúsose tenazmente á pedir favor en pro de Alvar~do, · arguyendo que reza el refrán que rogará ruines no al-

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