Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

196 B1OGRAFÍAS CUZQUEÑAS. Attüticía~fa en el Cuzco la visita del Libertador don Simón Bolívar se lletíó de entusiasmo el veeindar~oyi;nuyespecialmente el be1lo sexo quien prepar'ó uu.a gliitpalfüt d~ btillantes para obsequiar á t~n valeroso soldado. Dofia Francisca fué ~ombrada pará presidii• una comisión compuesta de las mas liertíi(jsas jóvenes del pais encargada de·saludar á Bolívar y presootarl6 el valiosQ obsequi~ de las hijas del Sol. . . - . A la entrada del 9uzco levant~ton arcos triunfales y :m tabladillo donde debla recibir ·Bolívar las ovaciones casi fabulosas- pe un pueblo que sabía· p~emiar las nobles hazijñas y estimar el valor de los que tan -Cl1gnamente pelearon por la , Santa causa, de la libertad. ta sefior<t Zubiaga saludó; P.Ues áBolívar, con un patriótico discurso y le puso la guirnalda que habia salido de gran tamaño , en razón de no ser conocido .personalmente don Simpn. Este afortunado guenero que arrancó del yugo Español una gran parte de la América del S:m', aceptó el regalo con marcadas pruebas de estimación y después de ~gradecer á la patriota sociedad de la antigua metrópoli ~e los Incas, se sacó la guirnal da pa ra obsequiarla á la mas hermosa cu~queña, que· sin disputa e.ra dona Francisca. . Cor no madre, la señora ZUbiagrL fué mujer, pues siempre rnostr6 cariño y desvelos por sus hijos aURque ninguno le vivió mttcho tiempo. E~posa, debió ser muy cumplida y ·amante puesto que asistió con asiduidad esmerada y acompañó á su esposo envarias correrfas militares h~ciendo como cualquier otro soldado la vida de campaña, y compartiende como el último todas las fatigas y penalidades de lá vida militar. Donde la señora Zubiaga dió á conocer por completo su carácter guerrero y las nobles y , escepcionales . dotes de su corazón femenino, fué en la campaña del Alt-o Perú (Bolivia) en , 1828. Acompañó á su marido y rec;t>rrió toda aquella República con el Ejército dél Perú, separándose de él solamente ·para ir á la Argentina en busca de su hijastro André~, hijo del primer matrimonio de su esposo. Por este joven que hoy es el Coronel Gamarra, tuvo doña Francisca el cariño y la solicitad de una. verdadera madre lo cual prueba de una vez mas la nobleza y magnanimidad de su corazón. · A la cabez~ de un batallón y con su escolta de 25 lanceros mandada por un capitán Navarrete (alias el colorado) (2) tomó ella personalmente la ¡~laza de Pária, y contribuyó en mucho .¡...-- (2) No hay seguri~ad de que füese Navarrete el Capitán, pero se cree generalmente.

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