Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

,¡ 160 LEYENDAS CUZQUE:Ef AS •. II. Frente al camino real que conduce á Yaurisque,. existian, basta ahora poco, unos paredones que alguien nos señaló con interés. Esos sirvieron en tloB primeros años- de la conquista, de asilo á la familia del viejo~ Outiry, indio noble, que vejetaba amamantado por el cariño ue sus dos. hijos Waina Cutiry y Tticaliina.. Aquella morada era,. como esos lugares donde e.recen las yedras, de campanillas moradas y blancas, refujiándose á la . fortá:]eza de· algún tronco tronchado por el huracan y el rayo y que·viste p:lemiza salvajina, y no obstante parece . sonreir á la frescura. de las- lindas.trepadoras. Así también era el contraste formado· por la-cabeza ne-vada y el semblante rugoso de Cutiry, con las blondas .de ébano y las mejillas. cargadas del tinte rosado de la juventud de Waina _Cutiry y su hermana. Grupo- feliz. en medio de su abandono y esclavitud. La ambición y la envidia, n:o alcanzó á amaTgar aquellas , existencias. Pero Cutiry entr6 ya en el tiempo en que debía temer por el témñno de: su vida, y pens6 en sus hijos- yr con frecuencia vi6 mojarse con la lluvia ~ su alma)' los paneeillos de maíz .preparados~ por Tticahina., Una tarde mandó contra su costumbre á su hija para; atar el buey de la cerca.. en la. estaca del corral,.yquedósecon Waina Cutiry.. · .... · :... \ . Hijo mio-dijo ordenando con la vista que· se sentase á ~ su lado-temo que pronto deje de acompañarte en esta cabaña porque ya la tierra reclama su tributo.. . ,.· -Padre, calla, interrumpió Cutiry.. . -- Escucha, y no me interrumpas, po-rqne debo revelarte algo amargo. Eres.casi un niño,. pero mañana serás. un hombre y la sangre noble que sustentas te impulsar~ siempre al hién, oh! nunca dejes el camino dsl bien, nunca manches tu frente ' con los. vicios de los \)1ancos; odia el vicio,. y con la conciencia de- la.virtud sigue resuelto el viaje sin fijarte en las zarzas del camino.. iRoouerdas que te dij.e que temía por Ttitca-hina, y que, la pr esencia. continuada de Pedro de Esquibel por estas laderas.ha ·aumentado mis angustia;s7 Ah! qué sirve Iamujer sin el perfu me- de la pureza y la virtud? Es la burla de éstos, la compasión de unos: pocos, el desprecio de los más. -Si padre: pero si Esquibel robase la honra de Ttica-hina, caería en mi brazó el dia en que yo sea un hombre.. . . ~ -Eso esr hijo qe mis penas, lo que quiero·que me jure& en , ,.'

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