Tradiciones cusqueñas. Leyendas, biografías y hojas sueltas

(A l\tanuel Antonio Hoyo·s.)' I. Cuentan de los· conquistadores que llegaron á las· Lueayas :al mando de Lucas Vasquez,.de Ayllón,- que 1 cierto dia en que los indios concurrieron en gran núm&o á visitar los hoques, los es- pañoles levantaron anclas dando al aire velámen, y sin atender las quejas y lamentos que daban los indígenas, emprendieron marcha con ru.mbo á España, donde querían vender aquella mer-- cancía; alzando así1 CON EL SANT'O y L.A LIMOSNA. . La broma, que para los· indios ninguna gracia debió tener puesto que todos murieron en la travesía, unos víctimas de la tristeza y otros del hambre negándose á recibir alimento, fué ígualmente desgraciada para Vaz.quez de Ayllón y sus· compa-- ñeros que vieron sin fruto los trabajos de aquel penoso viaje. 1 Mas feliz anduvo un señor cura de almas que sin duda leyó 'la anterior relación y quiso aplicar moraleja de cuento á la pri- vada hacienda. Fecundos nuestros· conquistadores en la in- ventiva de ex:plotación, no perdonaban ni al caballo de Santicl,go para bac~rlo cómplice de sus industrias. Y no se diga que por calumniar no pagamos- timbres ni de- rechos fiscales los revistadores de antiguallas, sacando á lucir secretos con cbirimiyas, y levantando los- hombros para decir, e:ñ sal'va está el que repica. , IL E·n la villa de Yanaoca, donde es patr6n el Santo Santiago, existían tres caballos de la propiedad del Santo. Uno era de plata,. otro de plomo y el tercer0 de pasta de yeso, y como la aristocracia de los indios consiste en pasar cargo ó alferaclo, allí eran las cuitas del alferez para que el Santo saliese en ca'- 9

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