Los ideólogos: José Faustino Sánchez Carrión
332 AUGUSTO TAMAYO VA,RGAS - éESAR PACHECO VELt:Z El presidente, hablándome sobre el 'nombramitnto de ministro a Carrión, me dijo muy entonado que no podía ser, porque Valdi– vieso había sido constitucionalmente nombrado por él. En el estado actual de las cosas, tengo por perjudicial el nombramiento de Ca– rrión. El y el presidente e tán declarados enemigos acérrimos, y del choque de dos cuerpos tan heterogéneos, no pueden menos que salir chispas que incendien la casa de Gobierno, y q'ue hagan tal vez arder esta ciudad. Incluyo a V. E. El Correo Mercantil. El artículo que hay en él contra El Centinela, es puesto por mí. Tal vez se tendrá por algu– nos por impolítico lo que se dice contra los Borbones en tiempo que queremos nuestro reconocimiento; pero yo estoy firmemente persua– dido de que la conducta de los Barbones no puede de ningún modo variar por lo que diga un papel escrito en Lima.. Por lo demás, bastantes desvergüenzas nos han dicho en Buenos Aires. Tengo hombres de provecho que escriban un periódico; pero he tocado después de mil pa os con la absoluta imposibilidad de soste– nerlo. Porque los hombres que han de escribir no tienen un medio con qué sufragar los costos de la impresión; y porque se reparten, según las leyes del país, cincuenta ejemplares de balde, con los cuales satisfacen la curiosidad doscientas personas. Son estos los princi– pales inconv,enientes. Es verdad que no son más que dos ; pero son de tal naturaleza que se me hacen insuperables. Con todo, pondré el prospecto; si hay suscritores saldrá el papel, et si non,, non. Las últimas noticias que tenemos de Londres sobre el emprés– tito son favorables. Los accionistas se habían reunido para hacer el tercer pago. Aún no habían llegado las letras giradas contra él. El proyecto de reforma que V. E. se sirvió pedirme no ha ido, ni va en esta ocasión, porque según las recomendaciones de V. E., he tenido que consultar a algunas personas; y éstas no han concluí– do. Pero en esta semana sin falta lo remitiré~ . Domingo lleva las espuelitas para las botas de V. E. Si no hay convención y la guerra ha de hacerse, C!~º que no hay ya que pensar en el partido que nos queda. Esto va cada día a peor. Me repito de V. E., mi venerado general, su muy atento, obe- diente súbdito, Q. B. S. M. Tomás de Heres. (En: PAZ SOLDAN, Juan Pedro. Cartas Históricas del Perú. t. l. pp. 247-249; de: BIBLIOTECA "Ayacucho", vol. 40, pp. 81-83).
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