Drama en tres actos y un prólogo

30 JlODIL. desprecias del artista el entusiasmr:> porque mentir no sabe ni adular. Ay:de esa turba necia que en su sen o al aspi<l del delito amparo dá ! quizás un dia corroerá el veneno tus entrañas de madre, sociedad. Allá de Francia en el glorioso suelo donde el talento recompensa vé, podrá m.i genio remontar su vuelo,. tintes robar en mi paleta al cielo y ornar mis sienes de inmortal laurel. Hoy que humillada nuestra patria jime, no hay proteccion para el artista, no; reina una turba que al talento oprime , y su rayo el Eterno aun no vibró. Huyamos á buscar mas ancho espacio donde luzca mas pura nuestra estrella , donde un sol nos alumbre de topacio y no esta luz que trémula destella. Contigo, hermosa mia, en el averno felicidad sus males me darán, contigo en la presencia del Eterno amantes nuestras almas se unirán. (con ternura Tú mi reina serás, y yo el esclavo que pida una caricia á tu altivez; y de la vida al encontrar el cabo de amor tan solo moriré á tus pies . Y acaso, Margarita, tras la fosa el dintel al tocar la eternidad, amarte es mi 4 -lestino y pudorosa adorar esa célica beldad. Que no te hiciera á tí el Señor tan bell a ni tan tierno me diera el corazon, si allá en el libro que sus actos sella no hubiera escrito nuestra santa union . Y si tras ese matizado velo donde gozan los áNgeles con Dios, hay otro azul y esplendoroso cielo, ese, mi bien, será para los dos. Por piedad, Margarita, una palabra

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