Drama en tres actos y un prólogo

Osear. Cesar. .RODIL. ESCENA V. Dichos, CESAR por el fondo. Cesar! Ya todo lo sé. Un monje me ha revelado el nombre de aquel menguado á quien castigar sabre. (Acércase ci la mesa y torna el bolsillo.) Un bolsillo de oro ... ! oro ... ! metal de condenacion l precio dió á mi inspiracion que estimo mas que un tesoro. Aquellos que solo son h0mbres, con alma mezquina, juzgan que el oro domina la mente y el corazon. A veces se vende un necio, de la humanidad escoria.... yo solo ambiciono gloria y ese metal lo desprecio. Aquí, donde es ironía hasta la luz que fulgura, nos postramos con pavura de1ante la tiranía; y oprimido el corazon rompe el pintor su paleta, y aquí maldice el poeta sn lira y su inspiracion. Un porvenir no •nemos, no hay lauros para la sien, y el sarcasmo y el desden sola1nente merecemos. ¡Desgraciada la nacion donde se humilla el talento, y hasta para el pensamiento hay leyes de represion !!! Si allá en apartada edad un Dios en la cruzmurió, 17 3

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