Drama en tres actos y un prólogo
Rodil. 'J?HÓ1.0<rO . 'de esta mujer el corazon de fuego. Pasaron esas noches del.ícios~1s, en que un amor me prometiste eterno y demandabas á las plantas mías una mirada solo, algun recuerdo. De amor tu pecho palpitaba entonces, y yo, infeliz, ~4 tu cariño tierno correspondiendo, te entregué mi honra·~ mi honra y la paz de mi inocente pecho. ¿Esas horas de amor y de delirio 'por qué tan presto para mí se huyeron? Tú que de Dios al templo conducirme hiciste, fementido, el juramento y allí, ofrecer ú 1a infeliz María tu mano, tu' decoro y tus trofeos? Rodil, tu juramento fué blasfemia 'Con que insultaste al poderoso cielo. Desdichada mujer, la que confia :en el amor de un hombre porque halla écr~ ·dentro del alma sú afanar amante y su honra y vida sacrifica á un pérfido! Y esto es lo que vosotros, potentaclos, los que debeis tan solo al nacimiento haberos adormido en una cuna de púrpura y tizú, decid,¿ es esto lo que llamais del corazon nobleza? Burforos del mas puro sentimiento que diera Dios á la existencia humana, engañar con vileza á las mujeres, hacer de su honra y de ~ amor un juego}> respondedme·, señor, .¿es hidalguía? Mal pensaste, l\/faría, si un momento creer pudiste apasionada y loca, que unir pudiera en el sagrado templo mi sangre noble com tu sangre impura. Mal daros, vive Dios, pude derecho á denostarme ¿cuáles vuestros títulos son, decid, para tal atrevimiento? Yo me humillé hasta amaros; vos, señora ; al miraros honrada con mi afecto
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