Recuerdos De Un Bibliotecario Peruano
RECUERDOS DE UN BIBLIOTECARIO PERUANO 77 Esta colección que forma 52 volúmenes, es el ejemplar más completo conocido, pues sólo le faltan 130 números para integrar totalmente la serie. El último es el 8473, correspondiente al 3 de febrero de 1852, que no se repartió, según Zinny, "por haberse hallado to– dos los ciudadanos sobre las armas". Es la pieza bibliográfica que alcanzó la más alta cotización en el inventario judicial, pues fue tasada en la suma de dieciséis mil pesos. Otra colección realmente notable es La Gaceta de Buenos Aires, 1810-1821, fundada por Mariano Moreno, completa en su edición original. Lleva, además, intercalados cronológica– mente 245 boletines, bandos, proclamas y manifiestos impre– sos en la época. No menos valioso es el Archivo Americano y Espíritu de la Prensa del Mundo, Buenos Aires, 1843-1851, redactado por Pedro de Angelis. Era el órgano oficial de Rosas, juntamente con La Gaceta Mercantil. Trae documentos de la época y ar– tículos que se refieren a sucesos políticos e históricos. El ejem– plar de la biblioteca Justo comprende los años 1847-1851, en doce volúmenes. De las revistas merecen recordarse: la Revista chilena de historia y geografía, Santiago de Chile, 1911-1942, 88 volúme– nes; la Revista de Valparaíso, redactada por Vicente Fidel Ló– pez durante su destierro en Chile. Forma un solo volumen de 248 páginas, que apareció en Valparaíso en 1852, siendo rarí– sima. Este ejemplar -único que se conoce en el país- había pertenecido al famoso librero-bibliófilo Carlos Casavalle. Muy importantes son la Revista do Instituto Histórico e Geográfico Brazileiro, Río de Janeiro, 114 volúmenes; los Ana– les de la Universidad de Chile., 1843-1942; la Revista Peruana, de Paz Soldán y la curiosa Amauta que fundara en Lima José Carlos Mariátegui.
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