Peregrinaciones de una paria

74 FLORA TRISTAN la prosperidad pública . Pero con todo, lejos de calmar– se, los odios se reanimaban a medida que adquiría nue• ;vos títulos a la estimación de sus conciudadanos . Los realistas repitieron sus recriminaciones contra él, los republicanos manifestaron también su desconfianza. Los ¡periódicos que, en el Perú, son más virulentos que en ninguna otra parte, atacaron a mi tio con tanto encar– nizamiento que al cabo de dos años se vió de nuevo for• !Zado a presentar su dimisión. Esta vez también vió su .vida amenazada. Uno de nuestros primos, militar de una extrema violencia, indignado de los ataques Y de los ultrajes que aparecían sin cesar contra don Pío de Tristán en el periódico La República, fué a buscar al re– dactor en jefe, tuvo con él un cambio de palabras y pu– so fin a la disputa dándole una bofetada tan fuerte que casi le revienta el ojo . El periodista, furioso, juró ven– garse sobre mi tio. Este que conocía la exasperación de !los partidos políticos contra él, no juzgó prudente espe– rar que el periodista se restableciera y realizara su ame– naza y se retiró a Chile . Para dar una idea de la virulencia de los ataques de que era objéto mi tio, citaré a.qui un pasaje de una. hoja que circuló en Arequipa y en todo el Perú. La re• produzco textualmente: "Electores y arequipeños: "Si queréis un presidente entendido en el arte de la. guerra y que, con su profunda inteligencia, se deje ven– cer por un ejército compuesto de la tercera parte del suyo, como sucedió en Salta, elegid al señor Tristán. Sl deseáis un hombre de :honor, pero que falte continua– mente a sus juramentos, ya sea como magistrado o co– mo particular y cuya mala fe sea conocida de todas las naciones europeas, como se puede ver en el Atlas histó– rico, escrito en París por el conde de Las Cases, elegid al señor Trlstán. S,l queréis un hombre de mundo y de raro talento para engañar a todo el mundo, como lo hizo con su colega Belgrano, con quien falseó todos Jos con– :venios y lo dejó en seguida comprometido con el gobier• 110, nombrad al señor Tristán. Si queréis un hombre

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