10 Poetas y narradores de la Biblioteca Nacional del Perú Pues ha sido y es un gran honor seguir recorriendo las salas y depósitos de nuestra biblioteca, sobre todo del histórico local de la Av. Abancay. Grande es mi satisfacción por el hecho de recibir a nuevos compañeros de ruta, junto a otros de recorrido conocido, y sobre todo por coincidir en esta, nuestra casa. El hado poético se regodea en estos espacios donde convivimos con libros. Dos elementos han sido primordiales para esta selección: la identificación con la institución y la persistencia y constancia en la creación de los convocados, aspecto que se puede identificar por sus actos al interior de la biblioteca. Por supuesto, también se vive en poesía en el acto diario de convivir en el trabajo y con los retos cotidianos de la actividad. ¡Enhorabuena, poesía!, llegas cuando más te necesitamos… Yo / no / tengo / por qué / decir / a / los / demás / que / ha / perecido / la / Tarde / en / mis / brazos. Crepúsculo. La generación del noventa (1993) Cecilia Morales nos propone una poesía intensa, del dolor y de la nostalgia, del camino de la vida y su atardecer, así como el hálito del recuerdo de un amor efímero que arrastra como fuego sus sentimientos; he ahí el asidero de Nostalgia. Por otra parte, Frank Martínez nos introduce a su mundo poético de verdades y certezas. La magia del haiku nos salpica con su trascendencia. Solo instantes nos transmite calma y sapiencia. ¿Quién no rememora a los grandes cultores de la poesía andina? El más grande de ellos, nuestro José María Arguedas. Pero también recordamos los aires de la serranía en la escritura de Alfonsina Barrionuevo. De esa estirpe es Helena Vargas, poesía muy sentida, con aires de tierra, de tubérculo de montaña. Sus poemas Flor verde y Llanto nocturno reflejan esa honda convivencia con estos lares.
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