Miguelina

141 menores: Clara y Clotilde. Como cabeza de familia veló por sus hermanas y hermanos, pero no le impidió seguir su proyecto de estudios. Al inicio tuvo problemas en su inscripción porque no poseía certificados de sus estudios en Europa, un requisito indispensable para matricularse en la universidad. Por este motivo, tuvo que cursar estudios de instrucción media en un plantel educativo dirigido por Elvira García y García, posiblemente el Liceo Fanning. Luego obtiene los certificados necesarios para matricularse en la Facultad de Filosofía y Letras en 1913 y, después de dos años, en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Mayor de San Marcos. Paralelamente a sus estudios universitarios, participó en tres instituciones dirigidas por mujeres: primero, El Bazar Nacional, anexo de la Sección Femenina de la Liga Agraria, que estuvo dirigido por Lidia Mac Knight; segundo, Evolución Femenina de la célebre feminista María Jesús Alvarado; y, tercero, la Asociación Pro-Indígena, gracias a la invitación de Dora Mayer. En 1920 presentó sus dos tesis a la universidad y fueron aprobadas para su sustentación. En este contexto, padeció un problema de visión que la dejó ciega por varios meses, pero, gracias al médico Enrique Dávila Cárdenas, pariente suyo, pudo curarse y prosiguió con sus trámites. Su tesis de bachiller titulada Nuestra institución del matrimonio rebaja la condición jurídica y social de la mujer, y tesis doctoral Reformas necesarias del Código Civil común peruano: tendientes a hacer efectiva la igualdad civil y jurídica del hombre y la mujer, marcaron un hito en la historia del Perú.

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