Memoria sobre las enfermedades epidemicas que se padecieron en Lima el año de 1821

5 l,811 ; ineu1qtte 'bastante ·sobre este pern'1e10!0 abmk'> , p°' ~l que hé visto agravarse notablemente los fehricitantes, y ~un perecer nmchos que se habrian salvado con un regimeo ljleucillo. Sostuve entonces que la fiebre biliosa no depen– cJe de' la redQ.ndancia de la bilis en el estomago é iutestimos, sino de la i,r~itacion de estos , y que por consiguiente de– l>ia curarse con un regimen atemperante y sedat1vo , y no ~on los emeticos y p"Q.rgantes. Estas son mis palabras á la pág. l 9 La fiebr.e biliosa es excitada unicamente por la irri.. t,q,cion, de las membranas de los organvs que elaboran la di– iestton de los alimentos , sea pual fuf!se la causa interna ó e~temq,, moral ó fisica que d.etermin~ el aumentp de accio11 t;n dichq,s ¡,q,rtes. A. lp~ cinco años de pul>licada mi Mea.:.__. iµoria, se recibió el). ei>ta ciudad la obra francesa de l\1. Brous.: a~is tra<J,ucida al .esp::t.rlol, e impresa en el aiio de 1822. El ~utor dá. por l)ueva esta doctrina, y funda en ella la pros– ~.riipcion qe los ell)eticós. De lo que se iufj.ere que Br(l)U• ªsais- en Paris y yó en Lima coincidimos á un tiempo e11 ~ste.. importaI)te pqnto de patología y terapeµtica. Espero 9ue por la lect1Jra de aquella obra, por la de J3oisseau y •a d e otros sectarios de su escuela, reformeµ algunos de rp.is coll)profesores su II}.etocjo curativo en esta parte ; y que y ó logre ver en R}is días, lo que deseó y no consi~io ver en los suyos el celebre Antonio de Haen, a quien sobre to– c;lo$ debe cons~1tarse y seguirse en esta m.ateria. ''Spes m• ,, alit fore ut ~,mmosam hapc part~m de_mum ex medicina es– ,, sulareyideaJll." Rat medend. tom,. 1~ 0 pl!,g. i56 1dicior,, de Parit. (6) " febris scarlatina aqeo c_oipcidit cqm ingin~s ma– ,, lignis, qµarum acc_uratis~i mam historiarµ celebe-rrimi Fo• ;, thergill, Huxham , Tissot aliique n_obis tradiderunt~ et, tan• ,, tam cqm his afinitate¡n alit_, ut Qtrull).que !Ilºr?urn ~d unu~ ,, idern q ne genu" revocare nell)o I}ullus duQltaverit. ,, Di– fsert. medie. .Monspeliens.· 4,n fe.hri fC(!rlat, ve+ic ab J)~ ff,Íel. Franc. Chatelq,nat. (7) En el aíj.o 4e 1795 se padeció en est~ ciudad una. epidemia de escarlata maligna, deJa que n,.uriP-ron piuchos, Los enferm'Js tenido entre otros síntomas el de una in,– ftamacion , erisipel~tosa en la ga:rga~ta, ~ip tui,i~r ni ulce,; ra en d.ich~ ' parte; la fieqre aparentaba al principio el cá.r~c. ter inflamatoriq , y despues de tres ó cuatre días se ina• ~if~staba putrido-esp~smodica. -4os me.dicos de mas r~pµta. &iyn qrqe1JarQ.Q. la s~ngria l el e.wetico al principio , y d~

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