Memoria sobre las enfermedades epidemicas que se padecieron en Lima el año de 1821

10 Pero me consta que los ignorantM y empíricas ·abusaron de este remedio, ordenándole indis.. tintamente á todos, lo cual fué pernicioso á. muchos. Entre estas desgraciadas "Víctimas, hago · Jnemoria de una jóven , á quien ví perecer en · el acto de voinitar, con penas indecible~, Yo i10 receté vomitivo á ninguno de mis eníertnoíJ por las razones siguicules. Primera : porque ·sien- .do esta angina nueva en Lima, y .no observando en ella •difotenci_a alguna esencial de la que es epidémica en Europa; y principalmente en España, debía corarla con el método que han esperimentado ser mas efiepz lof5 médicos de aquel reyno: y no habiendo usado eHos el emé– tico, me pareció justo el omitirlo. Tal vez se me dirá, que cuando los médicos españoles cu- raron y describieron las epidemias de e~ta es– pecie de angina, aun no era conocida la virtud antiespasmódica de los ·vomitivos dados en corta dósis para excita~ solo una ligera náusea; y que de este modo aprovechan en toclas las fiebres que ·no son inflamatorias, aunque no eaten complicadas con infarto de materiales pútridos en las pí·imeras vias. A lo cual res pondo, que médico$ muy sabios y novísimos condenan esta práctica.{µ); y que no es conforme á razon el que un remedio de bastante actividad sea pro– vechoso en enfermedades de distinto caracter, síntomas é indicaciones curatorias; y en todas las edades, temperamentos y, climas, cua!1do ella~ solo convienen en el nombre ge}?eralísimo oe fiebres. Segunda: por ser muy pMhable que -algunos autores hayan equjvocado la augina iangrehosa ptimitiva con la escarlata maligna

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