Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884
- 17 - Donativos nacionales Al inaugurnrse la nueva Biblioteca, el 28 de Julio de 18 4, ~scendieron á 2,132 los volúmenes obsequiados pnr vecinos de la capital, distinguiéncloRe los señores José Antonio de La valle, Benito Gil, José Anto:-iio é Ignacio Roca y Boloña, S cbastián Lorente, Jo é Ma1·í;;i_ Varela y Valle, Juan Antonio Ribeyro, Ge– neral .\[endiburu, José Silva Santistcvan, José l<'rancisco Cane– varo y Jun.n Franci-co Pazos, así por el 116111e1·0 ele volúmenes, que en todos exc~dió ele 50 , como por el mérito ,le ellos. Los pre ·identes de la república han tenido también la espon– tf111eidad de enriquecc!r nuestros l'tnaqueles con un regalo persa~ nal. El general Igle"ias nos obsequió cinco preciosos elzevires; el g·eneralCáceres los veinticuatro volúmenes de L'Intermediaire, obra enciclopédica ag·otada ya en las librerías de .Pads; el gene– ral .\[orales Bermúclez un lote de doce volúmenes selectos;el señor de Pié1-0la nos cedió lo s c;1torce tomos Raccolta di documenti é sturli ria Cristoforo Colombo que, en luj osa edición, enviara de obsequio el rey de> Italia al gobernante del Perú; el señor Roma– ña nna preciosa obra sobre bellas artes con magníficos grabados; y á nnestJ.·o actual jefe del E:;tado, excelentísimo seño1· Panlo, deuemos la aclr¡uisición de l0s sesenta. volúmenes sourc His– toria ~atura) ciue pertenecie1·on al competente ornitólogo señor \.Villiam Nation, que residió en Lima durante más de cincuenta años y que recientemente ha fa llecido en Londres. _\umenta el valor del obsequio la circunstaucia de que muchos de esos libros tienen apostillas ó notas ma1·gi11ales de letra de aquel estudioso hombre de ciencia. En 1896 el distinguido caballero don Emilio Saeuz legó á la Biblioteca Ia1.:ion a l los 1,126 volúmenes que formaban la selecta librería pei-sonal de su ilustrado padre el doctor don Mariano José Saenz. El deseo de don Emilio era que los libros por él le– gados se conservasen en local especial, donde debía colocarse también un artístico busto en bronce del doctor don Mariano José. En la imposibilidad de disponer en el edificio de terreno
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