Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884
- 10 - v1c10. Esta plaza fué suprimida en 1885 por razones de eco– nomía, y cuando la, Biblioteca no contaba ni con el caudal de libros que ahora ni eran excesivas las atenciones de ofi– cina. Solo el despacho de la correspondencia con d extran– jero absorve por completo las horas del Director, impidién– dole ejercitar activa inspección én los salone . Por otra parte, la buena di. ciplina ofi.cinesca reclama un segundo jefe. Tres oficiales Conservadores, con doce libras de haber •cada uno; cinco Auxiliares amanuenses con sueldo de cinco libra~; un Vigilante de salón de lectura con ocho libras; un portero con cuatro libras y dos peones de confianza con el haber actual de veinticinco soles cada uno, constituyen el personal que considero indispensable para el servicio de la institución. Hay que tener en cuenta que no es muy fácil improvi– sar empleados de Biblioteca, pues aún para la plaza de Au– xiliar hay que fijarse en jóvenes que sean, por lo menos, es– tudiantes de segundo año en alguna de las Facultades U ni– versitarias y que, á aficiones bibliográficas, reunan mediano conocimiento de algún idioma europeo. Llenada. en forma sintética, la exigencia reglarnen ta – ria, cumple á US. e timar si el Director de la Biblioteca ha realizado ó no aceptable labor durante el año, y si sus indi– caciones merecen la aceptación oficial. Lima. 16 de Julio de 1905.
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