Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884

-6- Abrigo el propósito de public-ar semestralm<:>nte un manuscrito de sigrnficación histór·:ca, escojido entre los muy curiosos que posee la Biblioteca\ si el Supremo Gooierno continúa dispensándome su apoyo. IX PEQUEÑO MO~U.MENTO El señor don Emilio Sanz, fallecido en Lima en J 89G, legó á la Biblioteca Nacional la copiosa y selecta librería que perteneció á su padre el doctor don Mariano José Sanz, sin más condición que la de que fuese colocada, cu uno ele los salones,_ nna pequeña e~tutua de bronce que representa á su ilustre progenitor, previniendo á su albacea, señor Estenós, que hiciera el gasto ']Ue la colocación exigie– rfl. Durante cinco años he conserva.do en depósito la estú,tua, e,-pe– nrndo á que se emprendiese la reparaci:ón del edificio, para clecictir entor, ces cual sería el sitio m.ás apropiado para la colocación; pero urgido últimamente por el cumplidísimo \'aball ero señor Este11ós, determiné que el pequeño monumento se erigiese en el fondo del salón América. Es un monumento sencillo, á la Yez qne elegante, sobre el cual se ha colocado la estátua, muy not:1ble como ol>ra de arte. X GALERIA DE RETRA'.ros La Biblioteca Nacional poseía los retratos al óleo de nueve pe: ruanos que dan honra al país como hombre:5 de letras ó como ar– tistas. Eran éstos los de D. Francisco de Panht Yijíl " Mariano Felipe Paz Soldán » F rancisco Javier Mari!ttegui » Miguel del Carpio i, J osé .Manuel Tirado )> Angel Fernando Quirós " Francisco Laso » Luis Montero » Francisco Fierro En mi anterior Memoria expuse que siendo, en todo pueblo culto, deber de póstuma justicia nacional tributar homenaje á· la memori:t de compatriotas qne enaltecieron las ciencias, las letras ó

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