Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

TESTIMONIOS 133 sanas habló de la opinión de los Enemigos; en donde residen estas; y todo lo que le pasó e hizo desde que salió de Lima hasta que se presentó a D. Benito del Real en Noviembre último. dixo: que cuando salió de Lima con Fonseca y Franco fué a parar a Supe que tardó tres dias, que siempre durmio en Ha– cienda y en el Campo sin darse a conocer a nadie, y sin que le descubriesen ' los que le acompañaban. A las seis leguas de Lima se le incorporó el Coronel Bernales y se volvió Franco; Berna/es en compañia del que declara hasta Supe en donde se separaron, hospedandose el que declara en casa de uno de los Aran– das, cuyo nombre no tiene presente. Bernales se hospedó en casa de otro de los Arandas y marchó el dia inmediato a la Hacienda de Molino viejo propia de Reyes que esta inmediata a la Barranca. Fonseca se hospedó en su casa. En Su– pe puso tienda con efectos de Castilla que compró en Lima y con veinte y seis Botijas de Aguardiente que le dio en esta Ciudad D. J oaquin M ansilla, que vive en la caIIe de Malambo. El se 11amaba ]ose Maria Montenegro y perma– necio en dicho Pueblo algunos dias, pero no se acuerda cuantos; que en Supe trato con los Arandas y Fonseca, y con los demas pasaba por comerciante. Des– de Supe escribió a su hermano a Nepeña baxo el nombre de J ose Maria Monte– negro,· pero su hermana no le contestó por que no conocia el sugeto por el nom– bre. Llegó Franco a Supe y fué a la Hacienda del Molino viejo a ver a Ber– nales y trataron de la ida de Franco a Guaura a Ilevar la correspondencia al Enemigo, y se la entregó: Desde la Hacienda del Molino Ilamaron al que de– clara Bernales, Paredes y Reyes (pues Paredes habia ido por otro camino) y pidieron dinero al que declara para que Franco fuese a bordo a Ilebar la corres– pondencia, para lo que Franco habia tratado en Supe con un Chileno que le llebaria en su bote a los Buques Enemigos que estaban en la Y sla de San Lo– renzo por mil pesos; el que declara no dió el dinero, y embiaron a Franco y al Ruvio con una Carta de Paredes y la Libranza de San Martina D. Domingo Orue y este dió el dinero que le pidieron, cuya cantidad ignora el que declara, Con esta cantidad pagaron al chileno y se embarcó Franco con la correspon– dencia era una carta que lebantaria como dos dedos. A los cuatro dias volvió Franco trayendo solamente un papelito para el que declara en que le decia el Secretario Alvarez Fonte que dentro de unos dias irian a Supe que alli se ve– rían y q. Reyes diese el aguardiente, pero lo vendió esa misma noche suponien– do la venta anterior y recibió este papel en Supe habiendo dejando al Coronel Bernales y a Paredes en la Hacienda del Molino. Los Barcos Enemigos, digo la Fragata Maria Isabel Ilegó a Supe que habian dicho poco mas o menos en eIIa estaba Cochrane y Alvarez Fonte y Ilamaron a Paredes a Bernales a Fran– co y al que declara, pidieron noticias y Franco les dixo que iban a pasar unas cargas de Plata que estaban descargadas en la orilla de la Barranca por que el Rio no se podia pasar ( a Franco se lo habia dicho el Ruvio Chimbador) desembarcaron como cien hombres a los que proporcionaron Caballerías los Arandas, Franco y Reyes y sorprehendieron la Plata en Barranca. Los cien hom– bres los mando el Capitan Mora, y los acompañaron Bernales y Franco, a las pocas horas volvieron con el dinero, le embat·caron y volvió la Fragata a Hua-

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