Los Andes

LOS~DES~~IM~oremM~E-~~E~~~;~~'ª;~~·~~~~~~~~~~~~~~~~~~-. ~~~~!!!!!~~~~~~:::;ai::a~~ ~ ~~~~~ ~-- .,.,~ ---- .. --·· - El programa compuesto de Ja GallinaCiega las calles Il~mmad~s al anochec.er con el res-' 14 y Ja Colegiala, fué lucidamente llenado, ame- plandor del mcendio, vense co~'rer hombres nizándose la fiesta con el canto de la :omal?za del pueblo C<;>n SUS Vestíd?s SUCIOS desgarra- Te Vorrei mo-ril°i ejecutado por 13: s1mpát1cal dos y sangriento~, llevando flamantes botas sef:íora Vásquez Solís, y la gran ár1¡¡ de He'f'- nuevas á la Feder.1ca y so~breros <ll'l sefiora nani que cantó con ~lícidad el señor Arana. en la cabeza. ~u,¡eres ébrias andan por las La concurrencia selecta y numerosa ha da- plazas con levita, con charreteras .de Gene. r.al do una muestra más de la simpatía de que en los hof!l?ros y e~paldas y fusiles .en las goza la Unión Uni1'le:sal de. ~r.t_es~nos, para manos. 7 Dlflase una J19ante y fantástica sa- quien envlo mis entustastait tehc1tac10nes. tur!rnl \1sta á 1a. estrana_ luz de un fuego de Esta noche se dá en E'l Politeama. la gran art1~c10. Las CdJas de hierro rotas. yacen en función prepa1·ada por el Ateneo de Lima en med10 del arroyo, don?e había gritos, lucha homenaje á Ja memoria de Gounod. Y muertes ~ntre !os mismos saquead~res pa- l El pueblo tendrá ~ambién su noche bue_na ra conseguir vaciar!as. En solo un~ caJa fuer- en la plazuela de la Exposición para festejar te encontráronse diez manos mutiladas, ~n­ debi<lamente la Navidad. sangrentadas, de cadáveres! Tal había sido· Como mañana es víspera de Pascua, termina- Ja horrible lucba sostenida entre los asaltan- ré conforme empezé, esto es, deseando á mis tes, entre los c~muneros para apoderarse del bellas lectoras felicidades y , muy bu~nos re oro 9ue conr.enra! . _ . galos de Pascuas y Año Nuevo, y sin 11;1ás Mientras tod_o esto, que i;nás que h1stbr1a materialpor hoy,beso la blanca mano de quien P.arece un ~apr1choso y hornble cuento fa.st. ~s· se digne leerme. / t1co, acaec1a, a!lá, en el fondo de su ~acristt~, \ PIPO. el Padre palacios, el instígador-páhdo y ag1- ________.......,.,______________. tado, recibía con sonrisa seráfica, á los en- sangrentados y desaforados bandidos, que ·1brios y enloquecidos iban á darle cuenta ,de · ¡~ matanza, del incendio y del saqueo, y á pe- dirle órdenes como á jefe! Así se vengaba el El General don Domingo Vasquez. Padre Palados de la culta sociedad de San Miguel, á la cual quiso humillar tan cruel- CAMPO RASO. (NUEVO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS.) mente, no se sabe porqué. El saqueo y el asesinato que habia comen- La República de Honduras, mejo1· dicho, Centro-América, está de plácemes. Después de reñida y a·soladora lid, en que un ~ob1er_­ DO desprestigiado, representando la 1mpos1- ción de un Poder arbitrario, por una parte, y el General don Domingo Vásquez y los suyoi:::, personificando la libertad del. si:ifragio y la vo- lun t.ad del P.ueblo por otra, v1111erou á las ma- nos á ventilar en proceso dt- sangre sus res- pectivas causas, ha triunfado definitiva y glo 1·iosamente este último caudillo. zado en la mañana del 21 y que continuó to- do el día y toda la noche, iba á rédoblar al dia siguiente 22, cuando al despuntar el día, el General V <isquez, cao con toda su fuerza sobre los amotinados. Estos en número co· mo de 6.000 organizan precipitadamente la resisteneía, pero el General Vásquez, ·valien- te y arrojado~ les hace una carga irresistible, les acorrala, les desbarata y por fin tomando, calle por calle, después de reñidísimo comba- te, se apodera por completo de la ciudad, cu- yos 3.000 habitantes le son deudores desde ese mamen to de su vida, de su honra, de au propiedad! Decidme ahora si rasgo, ni pági- na tan hermosa como esta, no es para enorgu- llecer y llenar de gloria al mas bizarro gue- rrero~ Laureles son estos inmarcesibles, que bf'illan y brillai·án siempre en las páginas de su vida y en las de Ja historia centro-ame- ricana y quien así se ha hecho acl'eedor á ellos, es mereC'edor de todo encomio, de toda admiraciún, de todo hónor. Ya des<le jóven se hab1a distinguido el General V8squez, siendo uno de los asistentes al sitio del Castillo de Omoa, sitio que fué bl'aYamente y por largo Ya lo he dicho otra vez en ocasión · pareci- da. La trasmisión del Poder público, que merced á nuestra pésima educación política y á la absoluta falta de virtudes cívicas, ha lle- gado á ser en Hispano-América un acto con>;- tante de imposición, d•Hr.a~sgersión .á I~ ley 1 algo así, como la trasm1s1ón hered1tar1a de las monarquías, (solo que entre nosotros no sólo se hereda á los parientes sinó que tam- bién á los amigos ... )ha sido y será por mu- cho tiempo todavía desgraciadamente la prin- cipal causa de los trnstor11os, convulsiones y caüfas de estas desventuradas nacionalida- des. Tal ha acaecido. en la simpática y valiente República de Honduras. Encastillado el Pre- sidente Bográn (que á su vez había sido im- puesto por un poder estraño), en imponer <'Omo ley la candidatura de su pariente y alle- gado General Ponciano Leiba, la RepúlJJica se ha conmovido, se ha aprestado y se ha puesto en armas para defender su& derechos, l )oniéndosc al irent.e de eila como caballero de a ley, el biza.i·ro é ilustrado General don Do- mingo Vásquez, quien fiel á sus antecedentes y altos prestigios y al través de innúmeros combates, ha conducidq con valor é inteli- gencia á toda pl'ueba, sus huestes vencedoras <le triunfo en triunfo, uasta ocupai• la capi..'.. tal del Estado, venciendo en _i~cha decisiva y hel'mosa, la abrumadora trad1c1ón y salv::indo ~~í._ ~su ¡País del oprobio de una imposición ilegítima. El nuevo Caudillo victorioso no es un re- cién venido en la política Centro-Americana. Por el contrario: aunque joven, el General Vásquez, es uno de los que m:;i.s alto ha pu~s­ to su no-mbre en nuestra polít1ra de estos ul-. timos años. Valiente y denoda<lo, el general Vásquez tiene en su historia milit~r rasgos verd::i.deramente gloriosos. Así, siendo en 1875 Comandante militar del puerto de Ama- pala' playa fronteriza al Salvador y ha biéndo- se declarado en una ciudad vecrna de esta República,-San Miguel-una revolu~ión es- pantosa que enarbolaba la band~ra 1 ~º.13: de la comuna, el General Vásquez, s111 pe1·d1da de tiempo, vuela sobre San Miguel, salva en un día y una noche un an cho brazo de mar y urm buena porción de tierra y cae con sus soldados como un rayo sobre los amotinados, que en aquellos momE'ntos entraban á saco y asolaban la constemada ciudad. La revolu- ción había estallado el 21 de Junio. Al ama· necer de ese nefnsto día, la masa ignorante y enfurecida d~l pueblo, iqstigada por el cura José Manuel Palacios, vuela á las torres de las iglesias, enarbola en ellas la bandera en- carnada y echando á vuelo las campanas .t?ca desaforadamente á somatén. La guarmc1ón tratél de . imj)OflE»r . el O!·den, pero ~l cuartel principal es asaltado y tomado y su Jefe el_ va- liente General don Felipe Espinosa es ultima- do y horrorosamente mutilado por la feroz muchedumbre. · Desde ese momento los co- munistas son c 1 Jeño~ de la ciudad y la mvt.an - za. Todos los almacenes, todas las casas de Jos acaudalados, son abiertas, destcozadas y algunas incendiadas. Las familias huyen ate- r-r-orizadas por las puertas, poi los balcones, pol' los tejados. Inn u .nerables perso11<:..s son muertas en la fuga, en sus casas, en las ca- Jles, en las plazas. Infinidad de jovenes itw- cen tes v di stinguidas son violadas pública- mente.· Los depósitos de aguardiente rotos clejan cot'i'er su ai·diente licor con el que se at l'agama la muchedumbre é-bria de sangre y l"OiJo. Ancianos venerables son ultrajados sin respeto ni piedad. El incendio a::.ola barl'io ~ c rit·eros y mezcla su rojizo resplamlOi' con el de Ja sangre que corre por todas pai' tes. To- clcs los almacenes han sido rotos y saquea- dos y en las calles, al lado de los grupos dP muertos apilanse bultos, fardos, cajas de mer- cadet·ias al>iertas y destrozadas de donde todo el mundo toma y se lleva lo que quiere. Por tiempo sostemdo. Pero no es solo en el campo militar, donde el General Vásquez ha recojido honrosos lau- reles. Abogado distinguido es considerado co- mo uno de los más ilustrados y talentosos le- trados de su país. Diplomático hábil, ha re- presentado á este con brillo y distinción, siendo, años ha, Enviad-J Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante. e~ G~bierno del Perú, dejando tln grato y d1st111guido l'e- cuerdo entre las personas que acá le trataron. Como. particular, Vásquez es un caball~r~ cumplido, un amigo fino y leal y un :;¡.mems1- mo conservador, cuyo solo a.Plomo, cl~rida~ y elevación de juicio y persp1cáz inteligencia, deja adivinar al hombre distinguido, culto é ilustrado en alto grado. . Pero si ciertamente, · todas estas cualida- des públicas y.Privadas, forman un conJunt? envidiable y digno <le sel' tomado en cous1- deración, para los qúe amamos sobrdodo á la patria americana y tenemos confianza y fé en la realización de sus futuros destinos, tie · ne el General Vásquez ot1·as cualidades que apreciarnos en particular y que ponemos so- bretodas. Jóven, ilustrado y liberal, no po<lrá ménos que sostener los glorioso§' principios inscritos en nuestra bandera, esforzándose por librar ú Centr·o-América de la tutela del Clern, ¡del Clero que nos ha tenido bajo su sandalia y que casi nos ahoga durante una dominacic)n de tres· siglos! Del Clero que allá, como en todas pal'tes, ha tenJido su man- to de tinieblas sobre la inteligencia del senci- llo pueblo, para Lenedo sumido en la más completa ignorancia y explotarlo á su sabor y que los libel'ales de todo el mundo trntamos de redimfr :de sus garras, abri~ndo los ojos del espíritu á plena luz, á la luz de la verdad, del progt•eso, de la civilización! Unionista por conviccion, hombre de ideas, ilustrado y valiente sc.ldado, la espada del General Vásquez es una bella espe1·anza para Centro-América. Jóven, no puede ménos de abrigar en su pecho ideales grandes y gene- 1·osos, que miren á lo alto, que tiendan al engrandecimiento de la patria. Compatriota de Ma,,aján no pod1·á ménos que sentir latir su pecho por el mismo generoso ideal á. que consagrara su vida y en aras de Ja cual rindie- ra su existencia, el egregio soldado, el mag- no héroe, el único 9"ªn soldado y verdade-ro hé-roe que los Centro-A;ne-ricanos hayamos teníio. ¡La Unión! si, ¡la . unión! la única idea g-rande po-rque se puede combati-r y mo-ri-r en Centro-Américaf» el grande ideal soñado, nuestra única salvación, el escalón de oro en fin, que conducirá á mi hermosa pa- tria á la altura de su grandeza, de su Jestrno, de su glol'ia¡ Que el Genei'al V¿:¡squez, como soldado y como político, no olvide ese her- moso ideal; único y grandioso porvenir de uuestra patria, son mis fervientes votos. Hé aquí porqué, pues, el advenimiento al Poder de la República de Honduras d~l Ge- neral Vásquez es una bella esperanza para Centro-América y por qué al celebrar tan fausto suceso; nos es gt'ato enviar al través de la distancia, nuestra ardiente felicitación y 1rnestro cariñoso saludo al amigo y al patrio· ca, así como al Partido Liberal y á la Patria Gen tro-Ame1'Íeana. Perú-1893\ FELIPE HERNÁNDEZ. HISTÓálA DEL PEF(ú DE . ~IARIIlAM TRADUCIDA DEL INGLÉS JUA·N DE áº~ BENITES. (ES PR,OPIEDAD DEL TRADUCTOR Y NO SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN) .. Adornaban estas telas con pequeñas placas de o_ro y plata corta~las ~n ~9¡.'~a de peces o ?e a.ves, rodeados de plumas de distintos colores. Ent.re las rui- nas de la ciudad hay grandes áreas rectangulares rodeadas de murallas macizas que en~erraban casas, patios, calles y estanques para agua. El ma- yor de estos, situado como á una milla hacia el sur del palaci.o, es de s~iscien_­ tas varas de largo, por cincuer.ta de ancho. El muro ele circunvalación es de once varas de alto y vara y media de espesor en su base, siendo .más angosto e~ I~ parte superior. Alg.unas de las paredes interiores está~ a.d<>rnadas con d1buJos hechos en yeso y en uno de estos rectángulos hay un ed1tlcio con cuaren- t~ y cinco cuartos ó celdas. Aquí también existe un estanque de quinientús p~es de largo, por ciento noventa y cinco de ancho y sesenta de profu~ d1dad. · La sequedad del lugar favorecía el decorado exterior de las casas, y las paredes del palacio del Chimu estaban cubiertas de dibujos en vivisimos colo-" res. Se dice que pintaban figuras de animales y pájaros en las paredes de !os tEffi:plos y palacios. La costumbre que tenían los Chimus de enterrar JUnto. con los cada.veres todós sas utensilios, nos proporcionan el me-dio de estudiar los usos y costumbres de este interesante p_ua"blo. En casi todo::s )·os valles se han encontrado gran número de vasija~ de barro y adornos .de .o.ro y glata y las últimas escavaciones que hicieron en Ancón los señores Reus y Steubel han suministrado datos importantísimos acerca de ellos . . Estas vasijas representan toda clase de animales y pájaros, hechos con suma des~reza, asi .-como también reptiles crustáceos, conchas y frutas de to~ da especrn. Modelaban en barro figuras de caqe,zas hum:;rnas ctue eran,_stn duda alguna, ret~ato~ de i.~dividuos, Y.otras mod~ladas con merio.s pr?Itj~~~d muestran la gracia é rngea10 de los artistas. Var10s dQ. estos vasos ~ont1eneri figuras religiosas que dan á co~ocer las creencias de los Chimqs. Repres~h:. tan figuras aladas bastante ~ur10sas, bailes de .guerra., un ba.i.l~ de la muerte, en la que el músico es un esqueleto, y toman parte en él · ¡)ersoo~s d'e ~oq.as edades, :Un vaso representa la cos.echa.del maíz, y ele cada mazorca asoma Ia cabeza de un niño, Algunas de estas v;;tsijas repre~rnntan ftguras obse- nas, lo que jamás se ha notadn entre las figuras incaicas. Énc·ontrabán te- ma.s para sus trabajos, en .los habitantes. de las mori~á'il°a"S, eq. las queb?~.ri:as . :r colmas y en los países fertiles de la cord~llera marít(ma. Toda.~ .~'qU:e. ~~·as , P.Í '~· -· za~ encontradas en Recuay y en el CalleJón de Huélyh1s $8 l~s átt1búJ,én..á 'los.' Shrnws. ,. La alf8:rería de Recuay tiene sin embargo, un é'arác~er ' e!sped 1 al. En Ja parte super10r se ven figuras formando grupos; en -qna. un .Jefe con una · ~opa en la mano y rodeado de sus consejeros, en otra, el ~ismo jef~ · ~compa­ ~iado .de un muchacho presentando una copa, en otra up fuez :a-cl-mrmstrahdu JUSt1c1a delante del i;eo. Otros _vasos representan soldados defendiendo· u'na fortaleza, ó aves de rapiña destr0zando un cadáver. El éblór de todás elbis es por lo general negro. existiendo también .alguqá.s blaqcas y ·amarinas. · Se han des~?-terrado gran..cantidad de ce.stos y ' cubre~pisos héch.d~ ;d'.a ye~bas secas, tenida~, y entretejidas ~o.n: lana, . J~guetes ,de. rn_adera y dct y~s~, anill?s, husos muy bien g.rabados y p1~tados, cdmdros de t~erra coc1da ,q~e les serv1an de ruedas, todo prntado, artísticamente. Pero lo más interesante que se ~a hallado ha sido los tejidos de los Chimus, consistentes en ?bras de t_api· cer1a, bord~d.~s, telas de algodón, sobr~cam~s hechas de pequeños, pedazos de telas art1sticamente con brnadas, franjas, cmturones colchones y musetinas de algodón muy finas. · Se dis~inguían los tint~s r.or su bri~la.nte.z y durahiii1ad .. ,· ~A P.~rf~pé~ón de.sus .trabajos esphca el por que tantas d1strnciones c0Qfe.r1das al, art1 ·s~a¡ ltlap- chilulh. Se ?an encontrado magníficos ador r1os de cabeza . eón .f~ld1Ua.s. y penachos cubiertos de plumas amarillas y rojas y con algunas de las p~umas azules de.1 papagallo.' Hemos tenido oportunidad de ver dos (ig~'ras de·hóm.. bres . hechas con estas plumas sobre un fond.o azul, ama~·illo y rojo, :a:síi .cúrrto también un adorno ó penacho hecho con las pi.urnas axilares de chotlos blan- cos y castaños, atados en caiíitas á manera de plurneros. · · . Sus trabajos sobre metal de.splegan mucho gusto artístico, · hací~n aHHe- res., collares, braceletes y · pe. ndient~s de todas clase,,s. Cerpq del ~alfo . de Ch1cama, se ha extraído un collar f.o.r.mi ; i.do de nueve esferas .huec.as de plata· en forma de cabezas humanas, que dismmuían en tamaño del ce·ntro hác1a los estremos, unidas entre si por hilos del mismo metAl. También se han visto entre otras armas, cuchillos de cbbre; · h~chas, mazas con varias puntas ó estrellas, en cada una de l~s 'cuales e~tán grabadas fig~ras humanas, unas con la cara hácia la derecha y otras hácüi' la iz- quierda. · . . Se dice que los gobernadoaes d~ los valles de l.a costa tenian grandes casas construí~las sobre. columnas .hechas de adobe~ y que ocupaban. lU~a es- ten~a superficie. V: est1an estos Jefes con gran luJo y magmficenc1a,. eran afic10nados á la bev1da, al canto y á los bailes. Las paredes de los ·edificios las hacían pintar de coJóres brillantes .Y formado . distintos díbujos. L\1g3.'re·s que como estos estaban rodeados de alameda:;; de árboles frutales li'Initad'os á un lado por los. elevados Andes co~. sus nevados penachos y a} ~tr9 por el Oceano, no podian ser menos que sitios de recreo y de pl_acer. -En sus · alre- de~~r~s se veían val~es ~dmirablem~nte cultivados é irrigados por c~n~les arti~CJales, obras ~e rntehgentes agricultores. Los t~abajos de ir:rigación los ha.c1an en escala gigantesca el antiguo estanque de Nepeña cuyo dique tenía veinte y ocho varas de espesor en su base, .era de tres cuartos d·e milla de larg?, por-rnedi~ milla de ancho! recibía las aguas ppr dos canales, m'lo' que par~1~ como á eme~ leguas del mismo valle, y el otro salia de unafú.~nie' que esta a legtia y media de allí. . · . Es prob.a~le que l~s habitant~s de la costa hu bies~~ teriid~ un'.)~~g~· pe- r10d.o de paz y que la vida tranquila y llena dt:> comod.idades· de qqe gozaban hubiese hech0 de ellos un pueblo pacífico y quizá afeminado, pero -á pes.ar de esto construyeron una gran fortaleza en las fronteras ·de Parmunoa, como á · dos teguas del ~ío de la Barranca, para contener las irrupciones de los '·que· c~rnas que habitaban los valles del Sur. La fortaleza : se 6omponia' de tres hil~ras de ~uraJlas he~ha$ de barro, siendo. la exte_rior de s.ete 1 &ientos y la i'n- ter10r d.e seiscientos pies de l~rgo, con vanos basuone::; q~fi? l ~opresalíaj1 _no- vent:;i-. pies de 1~ muralla exter10r. Estaban estuc ~ ..das y pintadas con figuras . de paJaros y ammales. · · ·· Cu8:ndo el co!lquistador Tupac Inca Yupanqui emprendió la guer~a con . tra esta tribu., .reunió todas sus fuerzas en los valles dél Sur en donde recibió grande~ aux~l10s de los quec~uas. Parece que e.stos quechuas tenían anti· g~a~ d1~e~c10nes con los Ch1m us, procedían de razas distintas , y hablaban dist~nto. idwma. L~ fortaleza de Pa,..rmunca, que defiende la frontera Sur del · te~rrit~r10. ?e los Ch~m~s, fué capturada después de una larg~ re~istencia. A ,t.sto sigu10 el somet1r:iientu de todos los valles de l~ costa Norte hasta ~umb~s o ten~mos datos ~~actos de esta g~erra, per? s 1 se sabe, que la reslS~encia fué larga Ydesespeiada, pues.- la capital de Ch11nu fué reducida á escombros y l1:l .ma;r?r. parte de sus. ~abitantes traspqrtado~ al otro lado de 'los Andes • c~..? m1~~· _Los ~ab~~antes de los otros yaH~.s \ v'.ienqo)á suerte ·quiféupo IMPRENTA LA EQUI.T.>ATIVA. CALL~ DE LÁR:riC.A'll{/117. · Por dosé P. Roja11. T -~'

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